jueves, 15 de diciembre de 2011

12 hombres sin piedad (S. Lumet, 1957)

Por Laura Durán García-Rama



Sinopsis : Toda la acción de «12 hombres sin piedad » trascurre en al sala de deliberación de un jurado. Los miembros tienen que tomar una decisión sobre si el acusado, un joven que es acusado de matar a su padre. Desde el principio todo apunta que es culpable, por lo que 11 de los 12 miembros están resueltos a condenarlo. El personaje interpretado por Henry Fonda siembra la semilla de la duda al reflexionar sobre las posibilidades se su inocencia o no culpabilidad. Poco a poco, los demás miembros van cambiando de opinión, dando se cuenta de que juzgan a un joven a través de sus prejuicios personales o por factores que habían dejado pasar por alto.



Aspectos para analizar en la película a nivel educativo: 

Buen argumento : como puede estar narrado todo en una sala de deliberación, como esta ambientado y el sentimiento de claustrofobia que crea en el espectador. El trato del entorno es también muy destacable ya que, la ausencia de distintos decorados y exteriores exigen de la ambientación apropiada. Son « pocos » los elementos que nos hacen falta para poder realizar una pieza audiovisual, una única escenografía bien tratada y ambientada puede dar como resultado una obra maestra.

Buena fotografía e iluminación: adecuado para una clase de fotografía e iluminación, importancia de las sombras para el dramatismo. Hay juegos de cámara, posicionamientos bajos y picados, y distintos planos utilizados muy acertadamente y que pueden ser explicados y analizados.

Desarrollo narrativo: tiene ritmo, cautiva al espectador sin recurrir a violencia o sexo, se basa en un buen argumento y una buena forma de filmarlo. Por otro lado la forma de narrar la historia, sin exponerte las premisas directamente sino introduciendo al espectador en lo sucedido paulatinamente puede resultar novedoso. La cercanía al espectador es inmediata.

Diálogos: impresionantes, que exteriorizan de la personalidad de cada miembro y una buena forma de contacto con la época que ambienta.

Interpretaciones: cada personaje tiene su personalidad, exteriorizada por actuaciones magistrales. El guión ya presenta a los miembros con su número de jurado, sin entrar en nombres (ciudadanos anónimos, con prejuicios y defectos). Son interpretaciones en las que nos podemos sentir identificados, viendo fallos propios, no ajenos al espectador. Henry Fonda hace un papel extraordinario como hombre recto, justo, sabio y observador; Ed Begley como el hombre racista; Lee J. Cobb, que oculta una relación tortuosa con su hijo y por lo que culpa al acusado y otras actuaciones muy bien llevadas a cabo.

Posibilidades transversales:

Educación en valores: La diferenciación existente entre decisiones públicas y privadas. Presión grupal y reforzamiento de la personalidad. Liderazgo. La importancia de los prejuicios (en esta película hay de todo tipo) y la gestión de las emociones. Racismo. Se pueden sacar temas como la responsabilidad en la toma de decisiones. Puede realizarse una reflexión sobre el sistema pena y el sistema judicial en otros países y en el propio.

Cultura general: podemos relacionarlo con los procesos judiciales, los tipos que hay y las funciones de un jurado popular. El papel del ciudadano, los derechos y deberes que tiene.

Inglés: al ser de lengua inglesa podría ponerse en versión original aunque, en mi opinión, actualmente no creo que los centros impartan el nivel suficiente.

Incitación a la lectura: podemos relacionar el guión de la película realizado por Reginald Rose con las corrientes literarias norteamericanas de esa misma época. Autores relativamente coetáneos como T. Capote, Hemingway, Tennessee Williams (cuyos trabajos también se transformaron en películas), Graham Greene o incluso con autores más recientes y cercanos para ellos como Paul Austen.

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