lunes, 23 de enero de 2012

MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES

Por Lucía Tauler

Adaptación de Kenneth Branagh de la obra teatralhomónima de William Shakespeare. Este director, actor y productor es bien conocido por realizar fieles adaptaciones literarias a la gran pantalla, como Hamlet y Enrique V.Se percibe en este film ese interés, una de las grandes apuestasdel director, por adaptar el teatro al cine.Muestra una indudable destreza y singular maestría en esta empresa.Lo cierto,es que al ver esta película,realizada en la pasada década, (1993),tienes la sensación de asistir a una obra de teatro. La escenografía, la interpretación de los actores y la cuidada fotografía facilitan esta inmersión teatral. Película de bajo presupuesto que luchó por su lugar en los Oscar y que no consiguió ninguna nominación. Por todos es sabido que no siempre a lo mejor le sigueel justo reconocimiento.El esfuerzo y la genialidad no reciben siempre el lugar que se merecen.


El argumento narra la historia de dos amores que aunque diferentes, se complementan. Por un lado tenemos al primer amor; la inocencia, el honor y la belleza virginal. Por el otro, el amor adulto, que se esconde tras las sutiles y enérgicas disputas dialécticas de sus amantes. El amor a primera vista contra la negación de éste. Y lo que parece es lo que es, una comedia de enredo amoroso y desengaño que nos cautiva desde el primer acto. A primera vista puede dar la impresión de una interpretación artificiosa y exagerada. Sin embargo, en una segunda lectura apreciamos la fuerza expresiva y el extraordinario manejo del lenguaje, lleno de imágenes e ingenio verbal. Se hace patente la visión festiva del amor que Shakespeare confería a sus primeras obras, llenas de pasión y jovialidad. La trama acoge también cierto grado de desdicha. Ésta es provocada por la maliciosa intención de un personaje oscuro y depravado. Y es que este relato amoroso no está exento de malos entendidos y traiciones que a punto están de convertirlo en una auténtica tragedia griega. Todo queda resuelto en clave de humor, un humor absurdo que recuerda a los Monty Python, y acaban felices y comiendo perdices.
Las posibilidades educativas de esta película son infinitas. Posibilidades que van desde el propio lenguaje cinematográfico hasta la importancia de acercar este género al aula. Familiarizar a los estudiantes con este tipo de obras hará que crezca su interés por la lectura y sean capaces de ver la capacidad de construir relatos creíbles y cotidianos que ellos mismos poseen. Shakespeare es mundialmente conocido por su famosa obra Romeo y Julieta, pero MuchadoaboutNothing, (Mucho Ruido y pocas nueces), no tiene nada que envidiar a dicha obra, siendo más positiva y cómica. Los alumnos y alumnas se sentirán atraídos por el inteligente desarrollo de la misma. Sería incluso posible interpretar pequeñas escenas para afianzar su aprendizaje literario.

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