lunes, 27 de febrero de 2012

El Bosque Animado de José Luís Cuerda


Por Paula Fernández

Basada en la novela homónima de Wenceslao Fernández Flórez, en esta película se relata el fantástico mundo del bosque animado, donde ocurren diversas historias. Un bandido, un pocero, una niña que trabaja, un chico que no quiere trabajar, una muchacha que emigra, un fantasma que busca compañía... Estos, y otros personajes, constituyen el diverso panorama que vamos descubriendo entre los árboles de "El bosque animado".
Esta propuesta podría ser adecuada como acercamiento a la literatura, para proponer un análisis comparativo entre la novela y su adaptación a guión cinematográfico. Teniendo en cuenta que es para todos los públicos se podría proponer en diversos cursos.
Podemos analizar una serie de aspectos que se podrían proponer en el aula:
La obra en su adaptación cinematográfica ha sufrido ciertas variaciones y modificaciones. Se han eliminado fragmentos de historia  debido a las limitaciones propias del medio (tiempo, coste y aceptación del público).
La singularidad de la obra de Fernández Flórez frente a un tono más costumbrista de la adaptación de José Luis Cuerda. Aunque la adaptación es de calidad, la obra del literato la supera gracias a un mayor tono fantástico. Ello se debe a que el tema principal del libro no es la acción de un personaje o personajes principales, sino la fraga de Cecebre y sus diversos habitantes. Así, en la obra de Wenceslao Fernández Flórez vemos un mayor tratamiento de los animales y plantas, que son los elementos más relevantes de la Fraga, y este hecho queda menos patente en la obra de Cuerda. Sin esta fauna y flora a la que en el día a día no prestamos la atención que se merecen, nuestra vida en este planeta sería imposible.
Éste es un aspecto que no queda tan claro en la obra cinematográfica. Todas estas criaturas tratadas como fantásticas en la novela, en la adaptación prácticamente no aparecen, y si lo hacen no se exponen de este modo místico y lírico. El único personaje irreal de la fraga que queda reflejado en la película es el alma en pena de Fiz de Cotobelo y la Santa Compaña. Todos estos seres no representados, además de aportar un aire surrealista, hacen referencia a otros aspectos que en esta adaptación quedan sin expresión o se les concede menos importancia. Véase los árboles y el telégrafo como oposición entre lo tradicional y las nuevas tecnologías.
Otra gran diferencia es la división de ambas obras en el tiempo. Si bien en la adaptación fílmica José Luís Cuerda ha realizado un entrelazado de historias, Fernández Flórez busca una división más o menos rígida con las llamadas “estancias”.
Es interesante el paralelismo de la novela y la película con la obra del escultor vasco Agustín Ibarrola, en el bosque de Oma. En su obra, el escultor dota de vida fantástica a los árboles, rocas y paisaje, por medio del color; pintando en los troncos de los árboles figuras geométricas, humanas o animales y llenando de habitantes mágicos el bosque.

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