viernes, 2 de marzo de 2012

TheDevil and Daniel Johnston. De Jeff Feuerzeig (2005)


Por Alberto Navarro

Me parece un filme ideal para trabajar con alumnos de educación secundaria. Además la propuesta podría cobrar mayor significación y dimensión al coincidir con  el anuncio de La Casa Encendida de dedicar una retrospectiva a su obra, bajo el título “Visiones simbólicas”. Una mirada al universo de Daniel Johnston, hasta ahora bastante ignorada en España, del 26 de Abril al 10 de Julio de 2012.
Yo propondría esta película como una manera de preparar a los alumnos antes de ir a visitar la exposición y si fuese posible presenciar el concierto que según el ABC (http://www.abc.es/20120228/cultura-musica/abci-daniel-johnston-201202281225.html) , dará el 18 de Abril (imagino que para inaugurar la exposición, porque las fechas no me cuadran demasiado según las fechas de La Casa de Encendida) también en La Casa Encendida.
Centrándome en la película, no diría que fuese un documental, al menos no uno convencional.  Reúne y narra momentos cruciales de la vida de Daniel Johnston, un artista multidisciplinar (dibujante de cómics, ilustrador, compositor, cantautor, etc.) norteamericano, poco reconocido por el público en general e icono de la escena underground. Un artista marcado por sus enfermedades mentales y al que le han ido diagnosticando trastorno bipolar, depresión maniaca y esquizofrenia.
Pero, lo hace con tanta pasión y cuidado y delicadeza que es obvio que el director,Jeff Feuerzeig, como seguidor de la obra de Jonhston,  que desde finales de los años ochenta estuvo más de diez años recopilando información y documentos,también vuelca parte de su visión acerca de la obra y vida de Daniel. En cualquier caso, algo que la avala es el premio de mejor cinta documental en el Festival de Sundance en 2005. Así que mis consideraciones acerca de, bajo qué parámetros clasificar el filme valen bien poco. Buscando información en otras fuentes he visto que emplean  para referirse al filme el términobiopic, pero no sé si es el más adecuado. Quizá autobiopic, pero me parece demasiado rebuscado.
La película nos muestra  la vida de Daniel desde su infancia y adolescencia a través de múltiples fotografías y testimonios de su familia y amigos , cintas en formato súper 8 grabadas por el propio Daniel  (y donde suele alternar y representar el mismo todos los papeles),sus dibujos y cómics y sobre todo y brillando e integrando todas estas facetas creativas, su música.
Es un documento interesante para acercarse a este artista y su obra, tan fabulosa como poco conocida.
Una vida, y una tendencia a la creación artística que muchas veces  cobra la apariencia de terapia. Da la sensación de que estas ocupaciones artísticas de Daniel son lo único que, a duras penas y haciendo equilibrios imposibles, lo unen al mundo convencional, coherente y sano.
Parece la forma que tiene Daniel Johnston de exorcizar sus demonios  o según sus palabras textuales “patearle el culo a Satán” e intentar no hundirse.
Estas confrontaciones  con satán,  su fiebre cristiana, su admiración por la música de The Beatles y los cómics dibujados por Jack Kirby, la concepción de su salud mental deficiente se vuelven recurrentes a lo largo de toda su trayectoria tal y como nos lo cuenta el filme y como podemos ver en las canciones de Daniel.
Junto al absurdo  amor no correspondido que Daniel siente por su musa Laura Allen,  son el epicentro de sus creaciones y hacen de él un personaje entrañable. Parece William Blake reencarnado. Incluso en su forma de dibujar podemos encontrar un rastro del místico artista inglés del siglo XVIII y ver la repercusión, vigencia e influencia que su obra sigue teniendo aún.
Además subyaciendo en toda la película están algunas de las viejas interrogantes que todos nos hacemos alguna vez y que sería importante empezar a tratar con aquellos que quieren polarizar sus estudios hacia el conocimiento de lo artístico.
¿Qué es verdaderamente el arte? ¿Para encontrarnos ante un genio artístico tenemos que valorar una vida particular, atormentada y a la vez sugerente?
¿El artista es como Midas y todo aquello que toca se convierte en oro?
O más que eso ¿su vida se ve atravesada por esa genialidad y es arte en si misma? ¿Es esto lo que muchas veces los vuelve, a partes iguales, desgraciados malditos y atractivos y cautivadores : su excesiva lucidez y genialidad les condena a una excesiva sensibilidad y consciencia acerca de la vida?
Esta lucha entre lo divino y genialidad de la faceta artística y lo mundano, vulgar y dificultoso se ve claramente en Daniel Johnston produciendo unas canciones increíbles y trabajando en un McDonalds.
Otra idea es lo cercanas que parecen la genialidad y la locura cuando atendemos a la vida extravagante de algunas personalidades artísticas, véase Van Gogh, AntoninArtaud, Lord Byron, etc.
Parece evidente que muchos se han visto atraídos por forzar estas dimensiones del sufrimiento y el autoconocimiento a través de un camino lleno de tormentos experimentando con drogas,  en busca de alcanzar la genialidad o al menos ver hasta donde son capaces de ir a la deriva. Daniel Johnston no parecía necesitar consumir ningún tipo de sustancia para ir a la deriva y sin embargo producir creaciones alucinantes. Tan obsesionado estaba con convertirse en un artista convencional que se lanzó a probar con el ácido y otras drogas, pues es lo que los músicos reconocidos que él admira hacen.
Daniel Johnston estaba convencido desde su niñez de que lograría ser un músico famoso. Razones no le faltaban.  Al ver esta película me ha dado la sensación de que parte de lo agravado de su situación mental radica en su excesivo empeño por ser un artista y lo complicado que esto puede llegar a ser.  Al final Daniel conseguiría salir por la MTV, la cadena en la que veía a sus ídolos. Pero esto no serviría para más que para, según sus propias palabras, vivir sus sueños rotos y es que, siempre que estuvo cerca de ser reconocido Daniel se saboteó así mismo.
Hacer una mención a la calidad sonora del filme me parece de Perogrullo. Queda claro, desde los títulos de apertura, cuando un gigante y desvalido Johnston se presenta con una ridícula guitarra -que en sus manos parece de juguete- y se arranca a tocar Sillylove, que es uno de los mejores músicos del pasado siglo. Sú música y sus creaciones han sido reivindicadas por otros grandes y mucho más reconocidos artistas  como David Bowie, Tom Waits, MattGroening,KurtCobain,  Beck, Sonic Youth, Yo la tengo, Bright Eyes, etc.






Algunos links interesantes para seguir leyendo e investigando sobre Daniel Johnston.
http://medicinaycine.blogspot.com/2008/09/el-diablo-y-daniel-johnston.html
http://www.youtube.com/watch?v=Ditm-KetUnY
http://www.filasiete.com/articulos/the-devil-and-daniel-johnston-la-historia-de-un-genio-artistico

EL PERFUME


Por María Gómez.

Por supuesto que cualquier película se percibe. Pero rápidamente pasa a través de nuestros ojos y pone en marcha toda clase de mecanismos emocionales e intelectuales (pero no siempre sensoriales) sin que nos demos cuenta de ese “paso por nuestros ojos”. Viendo cine es difícil ver el acto mismo de ver -sin hablar de lo difícil que resulta tocar, oler o gustar, viendo-,  pues no todas las películas ponen de manifiesto la importancia del proceso perceptivo.
Cuando vemos una película, en la oscuridad de una sala, nos convertimos fácilmente en otros, dejando atrás nuestro cuerpo. Tenemos la capacidad de olvidarnos de nosotros y proyectarnos en los personajes reflejados en la pantalla. Nuestra percepción, nuestra capacidad de abstracción y nuestra habilidad en la lectura de imágenes son sofisticadas hasta el punto de posibilitar que nos introduzcamos en la historia de la que estemos siendo testigos. Y por ello es tan difícil darse cuenta de cómo nuestra mirada mira hacia adentro…
Así pues, propongo la película de El perfume, no solo por las muchas posibilidades que ofrece para un trabajo transversal e interdisciplinar,  sino porque creo que funciona especialmente bien para hacernos partícipes, con nuestros sentidos, de lo que se cuenta. Y porque nos hace darnos cuenta de cómo incluso cuando vemos algo por primera vez, podemos reconocer y compartir muchas experiencias gracias a nuestra propia memoria sensorial.
Destaca en esta película el llamamiento a los sentidos a través de la imagen: su manera de apelar al sentido del olfato desde el poder de evocación de la imagen y la descripción que hace, desde sí misma, del fenómeno de la sinestesia.
La sinestesia en sentido psicológico es la imagen o sensación subjetiva, propia de un sentido, determinada por otra sensación que afecta a un sentido diferente.
Tal vez, entender lo que es esta sensación explicándolo con palabras sea posible porque, al hacerlo,  se pongan en marcha mecanismos sinestésicos  que conecten sonidos con imágenes e ideas (lenguaje). Pero de lo que no hay duda es de que esta película se construye poniendo en juego este fenómeno constantemente. Por eso pienso que define lo que es la sinestesia de manera sinestésica, y eso la dota de una suerte de lógica interna que nos llena de placer descubrir.
Para el cine es todo un reto llevar a la gran pantalla una novela como la de Patrick Süskind, quien, con su relato, conseguía hacernos oler. Leyendo su novela podemos apreciar olores conocidos, otros en los que no solemos reparar, y otros que yacían olvidados en nuestra memoria olfativa. Su gran logro es el de hacernos soñar con un mundo por descubrir: un mundo lleno de nuevas fragancias y olores que incluso sin conocer ya “nos hacen la boca agua”.
En este sentido la película se ciñe a la novela homónima. Sin embargo la manera de evocar el efímero mundo de los olores se plantea de manera radicalmente distinta en uno y otro, pues no se accede a él de igual modo mediante la palabra que a través de la percepción visual. Mucho podría hablarse pues de cómo se ha resuelto el problema de la adaptación del libro,  de lo condicionada que queda nuestra visión de los personajes por cómo se nos presenten ( en función del medio por el que son percibidos) y la importancia de la imaginación en el caso de la literatura. Pero, para centrar la cuestión y dar un paso, desde el reconocimiento y la valoración de lo sensible en esta película, hacia lo que de esta historia tiene más que ver con la razón, no voy a quedarme en este punto.
Me interesa señalar los muchos niveles de lectura que tiene esta película, y la riqueza que podemos extraer de cada uno de ellos.
Tanto la novela como la película son un buen pretexto para acercarse al contexto histórico, social y cultural de la Francia del siglo XVIII, unos años antes de la Revolución.
Podemos empezar por preguntarnos porqué Süskind eligió ese lugar y esa época para situar a su protagonista, si la historia de un asesino puede ubicarse en cualquier momento. Desde luego no parece deberse a que el mundo de los olores tuviera más importancia en el siglo XVIII que en cualquier otro. Pero sólo ese momento hace posible situar a Grenouille junto a otros monstruos geniales, como De Sade, Sain-Just, Fouché o Napoleón .

“En el siglo XVIII vivió en Francia uno de los hombres más geniales y abominables de una época en que no escasearon los hombres abominables y geniales. Aquí relataremos su historia. Se llamaba Jean-Baptiste Grenouille y si su nombre, a diferencia del de otros monstruos geniales como De Sade, Sain-Just, Fouché, Napoleón, etcétera, ha caído en el olvido, no se debe en modo alguno a que Grenouille fuera a la zaga de estos hombres célebres y tenebrosos en altanería, desprecio por sus semejantes, inmoralidad, en una palabra, impiedad, sino a que su genio y su única ambición se limitaban a un terreno que no deja huellas en la historia: al efímero mundo de los olores."


En este contexto presentar a un personaje como Grenouille se hace mucho más significativo: con el debate sobre la naturaleza moral del hombre abierto –por aquel entonces planteaba Rousseau que el hombre es bueno por naturaleza a través del mito del buen salvaje- sitúa Patrick Süskind a nuestro protagonista. Grenouille, que ha crecido alejado de los hombres, parece haber sido un monstruo desde el mismo principio de sus días. “Eligió la vida por pura obstinación y por pura maldad."
Un personaje tan depravado y maldito - que no sigue más reglas que las que su propia ambición le dicta,  que ansía capturar los olores, para combinarlos y hacer que de ellos resulte una belleza tan sublime que haga a la gente amarle- parece lejos de la concepción roussoniana del hombre. Pero su comportamiento se acerca, en cambio a las ideas de Jonathan Swift (podríamos ver el parto de la madre de Grenouille en el mercado de pescado a la luz de la modesta proposición de Swift)  o Thomas de Quincey sobre el asesinato. Este último defendía- en clave de humor- que cuando el asesinato está cometido y no podemos hacer nada por las víctimas, debemos dejar de considerarlo moralmente y pasar a juzgarlo como obra artística según las leyes del buen gusto.












 

  




 


De modo que esta historia, que se nos presenta con la sencilla apariencia de un cuento, (acusando sus rasgos más fantasiosos, como los catastróficos desenlaces de las personas que rodean a Grenouille cuando él se aleja de ellos, los temblores en París…) es un perfecto pretexto para acercarse a la historia, a la literatura, a la filosofía y al arte. A partir del mundo de las sensaciones podemos adentrarnos en el escabroso terreno de la historia del XVIII, que pese a la luz de la Ilustración, permanece todavía en la penumbra.