domingo, 9 de febrero de 2014

El Gran Lebowski. El arte y la concepción del artista en la película de Joel y Ethan Coen.

Por Juan Manuel Campos

La película de los hermanos Coen está basada en el personaje Dude, en español Nota, un vago hasta sus últimas consecuencias sin oficio ni beneficio cuya única preocupación es beber Rusos Blancos, fumar marihuana y jugar a los bolos con sus inseparables colegas. Por compartir nombre con un importante millonario se ve involucrado en un caso de secuestro de la mujer del rico e innumerables situaciones dantescas rozando el surrealismo. Para ir resolviéndolas cuenta con el apoyo de Walter, un excombatiente del Vietnam obsesionado con ello y bastante desafortunado. El otro compañero inseparable de bolera es Donny, un frágil y tímido personaje.
En la película aparece la figura de Maude Lebowski, hija del millonario Lebowski y artista. Es un personaje basado en la artista Carolee Schneemann, una artista feminista de los 80 importante  del arte de género de principios de los 70. Maude es un personaje fielmente extraído de la artista norteamericana. Es habitual en los hermanos Coen la creación de personajes que se inspiran en gente real. 
En la secuencia en la que el Nota entra en su estudio, presencia una copia casi exacta de la performance de Carolee Schneemann Up to and including her Limits,  del año 1973. El discurso de Maude es el statement de la propia artista. 
La siguiente secuencia en la que aparece la artista se desarrolla en su estudio. Aquí además los Coen introducen un nuevo personaje, la figura del amigo videoartista de Maude. Los hermanos nos presentan a Knox Harrison, el videoartista,  con apariencia “casual”, leyendo una revista que podría ser de moda o arte y sin hacer otra cosa que reirse. Tiene aires de superioridad de estar por encima del mundo real en algún tipo de esfera superior. Los directores establecen una diferenciación del modelo de artista más setentero, al que pertenece Maude, y más moderno, el amigo videoartista.


Se puede ver la confrontación  del aire desastroso y la actitud pasota del Nota frente al videoartista, pulcramente vestido contrastando con las vestimentas del protagonista. Resalta así el estatus de ambos, frente a frente. El mundo prosaico frente al artista, tanto en el espacio, como en los ademanes de cada uno. El artista le espera sentado con cierto aire de superioridad y cierto misterio.
En esta secuencia podemos ver la ambientación que le dan los Coen al estudio de Maude Lebowski. El paralelismo entre lo vulgar del Nota y el misticismo de Maude y del videoartista que desespera con su actitud al Nota.  Maude hace su entrada en escena con objetos que parecen haber sido encontrados. La presencia de los maniquíes femeninos con diversos elementos y uno aparece con referencias a la sangre con objetos clavados.
La iluminación es interior, bien regulada, una fotografía cuidada tanto en su encuadre como en composición cromática. Quizás la levedad de la iluminación pretende conservar esa atmósfera de delicada sensibilidad, aparentemente asociada al mundo del creativo que los Coen acompañan de una música de fondo que enfatiza aún más ese carácter místico.


El espacio tiene más importancia que el mundo interior de los personajes, lo que podemos deducir que es todo fachada, y la autenticidad recae en el personaje del Nota.
En cuanto al color predominan los colores neutros a lo largo de la secuencia, aunque cabe destacar el color rojo de los cuadros pudiendo hacer referencia al tema de la sangre con el que la artista trabaja. El rojo aparece también en el mismo pelo de Maude que tiende a rojizo.
Toda la secuencia sigue el discurso narrativo de la película con personajes variopintos y siguiendo el carácter surrealista de la película, que a su vez hace fieles retratos de los personajes arquetipo, fácilmente identificables en el mundo “real” y que se podían encontrar en la sociedad norteamericana de la época.

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