jueves, 13 de febrero de 2014

El vientre de un arquitecto

Por Zaida Sánchez

Director: Peter Greenaway
Egocéntrico, narcisista, obsesivo, acusado de ser un hombre egoísta y de mostrar principios de locura, Stourley Kracklite sólo puede considerarse a sí mismo como el centro del mundo que lo rodea. Es el centro a lo que se alude durante toda la película, mediante el círculo y la arquitectura del Panteón y  la obra del arquitecto Étienne-Louis Boullée, un visionario arquitecto francés, cuyo trabajo fue muy influyente en arquitectos contemporáneos, como en el caso del protagonista, obsesionado con su obra y con la exposición que dirigirá en su honor.
Pero al centro también se hace referencia a través de la figura humana, a través de planos que muestran esculturas clásicas exclusivamente masculinas, y más en concreto de sus vientres, empleándolos incluso como una forma de medida. Porque aquí el vientre es el verdadero protagonista, que actúa como centro, como el lugar donde se gesta tanto la vida como la muerte, y ambas se entremezclan, desde la concepción hasta que un infarto o un suicidio ponen el punto final. ¿Es la forma de morir una manera de recompensar o de castigar la manera en que se ha vivido? Cuando Stourley Kracklite entra en Roma, en realidad lo estará haciendo hacia su propio cementerio. Paradójicamente, el momento que él prevé como el más dulce acabará siendo su final, y el inicio de la vida de su hijo. Este hijo, es otro centro, pero en otro vientre, en el de su mujer Louise, una persona totalmente ajena al mundo del arte a pesar de estar dentro de él. A quien los intereses de su marido le son tan indiferentes como a él los de ella.
Viendo como su mujer se marcha con otro arquitecto más joven, obsesionándose con la idea de ser envenenado, y mientras organiza la exposición, sus dolores de estómago van en aumento. Y lo que en principio parece una dispepsia causada por comer en exceso, derivará en una enfermedad más grave. Quizá tan mala como la hibris, esa desmesura y falta de control sobre las propias pasiones, a la vez consecuencia de un carácter irracional y desequilibrado asociado tantas veces a la personalidad del artista, que se tiene a sí mismo como centro del mundo que le rodea, pero siempre desde su perspectiva, puede que incluso inocente, de niño.
Hay que destacar la presentación de los personajes al inicio, que se muestran como actores en un teatro aplaudiendo al Panteón. Durante toda la película se hace referencia a las diferentes posibilidades expresivas del arte, desde la fotografía, escultura, arquitectura, dibujo y pintura. El propio Stourley Kracklite realiza bocetos de su estómago para representar su dolor ante el médico, y alude a la muerte de Marat, de Jacques-Louis David, en una escena en la que según él intenta suicidarse.
Por otro lado, el uso del color en la vestimenta carga de simbolismo a los personajes, Stourley Kracklite siempre viste con traje blanco. En una de las primeras escenas puede verse una contraposición entre él y su mujer, o entre el cielo y el infierno. Mientras uno de los dibujos de Étienne-Louis Boullée, a Stourley Kracklite le recuerda al cielo, a su interlocutor al infierno e inmediatamente puede verse a su mujer vestida de rojo andando con su futuro amante en la parte inferior del edificio, mientras su marido se encuentra en la parte superior.
Desde el punto de vista artístico y estético, la película es de gran interés tanto por el homenaje que ofrece a los edificios y esculturas de Roma, la reflexión sobre la figura del artista y los estereotipos creados en torno a él, como sobre todo lo que rodea el mundo del arte, las exposiciones y una vez más el dinero, que de forma indirecta, también llega a ser otro centro más.


Aplicaciones educativas

Una de las aplicaciones educativas que podría tener es el análisis de la propia película tanto por todos los recursos estéticos que emplea, como por el modo en que está realizada, qué planos predominan, composición, simetría, cómo se emplea la luz, cómo la película alude a obras pictóricas incluso sobre perspectiva, se podría analizar el uso del color, qué colores que predominan (blanco, rojo, ocres) y su simbología.
También se trata el clasicismo, lo que daría lugar a comentar los distintos movimientos artísticos y sus influencias entre ellos.
La película también muestra desde arquitectura funeraria a la conmemorativa, e incluso desde un punto de vista político como algunos edificios fueron apropiados por el fascismo, por lo que se puede tratar también algún tema transversal, como la educación del consumidor, la educación para la paz y la cívica y moral. También es posible hacer una reflexión sobre los emperadores romanos y su forma de gobierno, cómo ha repercutido también en nuestro sistema actual, y cómo en muchas ocasiones el arte ha estado al servicio del poder y ha sido empleado como forma de propaganda de ideologías. Por otro lado, y profundizando más en la educación del consumidor, se podría tratar el empleo del dinero en el arte, y la mercantilización del mismo.

3 comentarios:

  1. Creo que esta película, como casi todas las de Greenaway, es poco apropiada para estudiantes de ESO y Bachillerato, porque sus planteamientos argumentales exceden en mucho las posibilidades de comprensión de quienes no tienen formación estética “superior” y, además, porque el artista y director galés tiene la costumbre de esconder códigos de interpretación no siempre fáciles de encontrar. En este caso concreto, una de las condiciones fundamentales para entender la película pasa por estar familiarizados con los diseños utópicos de Etienne-Louis Boullée y, sobre todo, con la manera de interpretar sus ideas arquitectónicas durante el siglo XX. Para que veas hasta dónde llega la complejidad, te sugiero que valores la posibilidad de relacionar a Stourley Kracklite con Albert Speer, el más importante arquitecto de Hitler. De hecho, Albert Speer propuso una arquitectura magalómana concebida desde la fusión de las formas grecolatinas y las propuestas simbólicas de Boullée.
    La película sería más apropiada para estudiantes universitarios de Historia del Arte, Arquitectura y, con una amplia introducción previa, también podría emplearse en Bellas Artes (en BBAA no se cuida la formación en Historia de la Arquitectura).

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  2. Me gustò,es un director no convencional,parte de las Artes Plasticas y ama las artes visuales.Plantea el conflicto entre el arte y lo polìtico,està cargada de simbolismos y no pretende ser aleccionadora,se queda en el relato de un drama no resuelto

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  3. Me gustò,es un director no convencional,parte de las Artes Plasticas y ama las artes visuales.Plantea el conflicto entre el arte y lo polìtico,està cargada de simbolismos y no pretende ser aleccionadora,se queda en el relato de un drama no resuelto

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