lunes, 26 de enero de 2015

‘BIRDMAN’ (o la incesante búsqueda de la continuidad)

 Por RPS

Dirigida por Alejandro González Iñárritu en el año 2014, ha ganado 2 Globos de Oro, 4 premios en el Festival de Venecia y está nominada a 9 Oscar.
Esta película cuenta la historia de Riggan Thomson, un actor que, tras interpretar durante años a un superhéroe, decide montar, dirigir y protagonizar una obra teatral en Broadway, para relanzar su carrera y demostrar(se) que puede ser un actor de renombre. En este camino, le acompañará el personaje por el que una vez fue conocido, Birdman. El superhéroe le habla, le acosa, se le aparece e incluso, a veces, le concede superpoderes. Mientras el protagonista intenta hacer las paces con su (alter) ego, un abanico de personajes distintos diseñan la trama teatral, contada desde el interior del espectáculo. Para conseguir su propósito, Riggan tendrá que enfrentarse a sus miedos y al propio Birdman.


Concebida con una idea de continuidad perpetua, las posibilidades que tiene esta película en el ámbito de la docencia audiovisual son muchas. Su planificación y el consecuente ejercicio de intentar lograr un único (aunque inexistente) plano secuencia podrían servir para aprender, de forma visual, conceptos técnicos y artísticos, en estas dos acepciones es un película muy rica.
Los títulos de crédito son originales y contundentes, a golpes de batería marcan el ritmo de arranque del filme, en el que van apareciendo las letras que los conforman. Este recurso musical inicia la narración para permanecer a lo largo de la misma, haciendo especial hincapié en las partes más dramáticas. Se utiliza como recurso de continuidad y de ritmo, funcionando como el leit motiv del corazón del protagonista en toda la película. Tal es su presencia musical que, estos golpes de percusión, se usaron durante el rodaje para marcar la cadencia en los movimientos de cámara. La música, que empieza siendo extradiegética en su noción de punto de partida, pasa a ser diegética en algunas ocasiones, cuando vemos al batería en pantalla. Otro concepto más a añadir a sus posibilidades docentes.
Este juego con lo que se muestra y lo que no, es una muy buena forma de plasmar y concebir los términos de fuera y dentro de campo. De este recurso se sirve el director, que constantemente focaliza (o no) la atención en aquello que le resulte más interesante e incluso prescindible para contar su historia, teniendo en cuenta que está narrada en su totalidad desde el punto de vista de Riggan Thomson. El resto del elenco desfila dentro y fuera del encuadre con aparente espontaneidad, aportando más o menos información a la trama.
Entre bambalinas, todo este entramado se manipula con armonía, sin olvidar los compases de batería, donde el espectador puede experimentar en primera persona qué sucede tanto detrás como delante del telón. No hay hueco en el que la cámara no pueda traspasar en el teatro, pues todos los mecanismos componen una receta en la que sus ingredientes están dispuestos en su justa medida. Así, esta mirada al interior del mundo teatral y el esfuerzo que supone sacar adelante una obra, es perfectamente un elemento transversal, dentro de las posibilidades educativas que tiene la película. Al igual que la integración de una obra de teatro dentro de la historia, ‘De qué hablamos cuando hablamos de amor’ de Raymond Carver. También se podrían tratar ejemplos anteriores, en los que el teatro dentro del cine han conformado un metarrelato, como es el caso de ‘Eva al desnudo’, ‘Todo sobre mi madre’, ‘Rosencrantz y Guilderstern han muerto’, ‘Shakespeare in love’ y muchas otras.

Los movimientos de cámara realizados con una steadycam resultan interminables, así como la precisión en su composición. Son múltiples los espejos que refleja, como múltiples las personalidades de sus actores, y este complicado reto se resuelve de manera impecable en sus misceláneos tiros de cámara. Marcados en el rodaje por el ritmo impuesto de la batería, los movimientos se planificaron como una coreografía para que todo resultara lineal ante el espectador.



La iluminación y la intención de hacerla natural en cada secuencia, define una fotografía limpia y rica en matices, que puede servir igualmente como reflexión en el aula. Diferentes camerinos, pasillos, interiores y exteriores pueden servir para concebir la idea de luces y sombras que lleva consigo una producción de este tipo.
Gran cantidad de efectos especiales son mostrados con una aparente facilidad en su ejecución, donde el truco es invisible. Estas técnicas de efectos son susceptibles de meditación en la docencia audiovisual, pues resultan impactantes al estar rodadas con la premisa de la continuidad. El cielo de Manhattan sirve como transición del día a la noche y viceversa, gracias al uso de los time lapses.
El juego entre el personaje de Michael Keaton y el propio actor, funciona como un guiño al espectador. Tanto Birdman como Batman tuvieron su secuela en el año 1992. Esto no resulta casual, sino que retoma la idea de continuidad en una comparativa entre actores, personajes y actores interpretando personajes en el teatro. La elección del casting tiene bastante que ver con lo que sucede en el quinto largometraje del director mexicano, pues cada uno de ellos juega una importante vuelta de tuerca en la trama. Unido a lo que hoy en día supone el concepto de imagen de producto y su venta en el proceso de exhibición audiovisual, el cambio en el modelo de promoción engloba una serie de estrategias del mercado de la producción cinematográfica, que son susceptibles de estudio desde el punto de vista docente. Como ejemplo de todo esto, en este enlace se puede ver el falso trailer de la famosa secuela inexistente ‘Birdman Returns’:
https://www.youtube.com/watch?v=vueAC31glPQ#t=18.



La integración de las redes sociales hace que la historia sea aún más actual y que refuerce la idea antes mencionada de metarrelato. Cabe la posibilidad de considerar la cantidad de cambios que ha supuesto la tecnología en nuestros quehaceres cotidianos. En el rodaje de ‘Birdman’, el propio Alejandro González Iñárritu usó su smarphone para simular el punto de vista de un transeúnte neoyorkino, en dos de las cuatro tomas que se realizaron. Resulta curioso saber que el director contrató a un grupo de percusionistas para entretener al público, que paseaba mezclado con los extras, en Times Square mientras se rodaba la secuencia. En estos enlaces pueden verse distintos momentos del rodaje y la posterior explicación del director:

https://www.youtube.com/watch?v=KjTDzWPMWzA
https://www.youtube.com/watch?v=3hBuTNtIwUQ
https://www.youtube.com/watch?v=hU-aQ_bEsr4
https://www.youtube.com/watch?v=WPGRynexJHY

Como complemento formativo, se podrían tratar otras películas de la historia del cine como ejemplo de plano secuencia. La más famosa de toda ellas es ‘Sed de mal’, en la que la sincronización de elementos de rodaje, actores y vehículos articula una sorpresa explosiva final. También existen ensayos previos con esta planificación en el rodaje. En ‘La Soga’, Alfred Hitchcock tuvo que recurrir a transiciones de objetos/sujetos que taparan la cámara, pues su idea era rodar en un único plano, pero la necesidad de cambiar de rollo de película celuloide no se lo permitió. Otro experimento fue ‘Irreversible’, película que se sirve de un orden cronológico inverso para contar su relato en trece cortes.
Al ser una película en inglés, ‘Birdman’ resulta interesante como práctica de un idioma extranjero para el alumnado. Además, la dicción de la mayoría de los intérpretes es muy clara y diferente para su comprensión. Se sirven de diversos matices para marcar cuándo están o no en escena. Igualmente, es susceptible de reflexión la doble interpretación de los actores en esta película.
Para tratar con los/as alumnos/as a nivel transversal, la principal cualidad que recrea ‘Birdman’ es la lucha por los sueños, elevando la voluntad y el esfuerzo hasta el final de las consecuencias. El protagonista consigue lo que quiere: triunfar en Broadway, demostrarse que es un buen actor y, lo más importante, la comprensión de su familia. Todo esto solo es posible cuando cree en sí mismo y en el trabajo que tiene por delante. En mi opinión, es un buen punto de partida para reflexionar.
Del trasfondo de la película también puede extraerse la idea de vencer los propios temores que, en este caso en forma de alter ego, atormentan a las mentes creativas. La inseguridad a la que se expone un actor frente a su público en el escenario puede resultar aterradora, más aún si en esa función toda una vida está pendiente de un hilo. En muchas ocasiones, nos sentimos tan sumamente asfixiados que somos incapaces de respetarnos y aceptarnos como somos, con nuestras virtudes y defectos. Esta película nos recuerda lo sano y positivamente importante que resulta hacer las paces con uno/a mismo/a, comprenderse y PERDONARSE. Esta idea de romper con los fantasmas y saltar al vacío, liberando el espíritu interno y dejándolo fluir, es la fuerza con la que Iñárritu nos deja al final de la aventura de Riggan Thomson.

Web de la película:
http://www.birdmanlapelicula.es/

1 comentario:

  1. A mi me encantó la pelicula, la fotografia es fantastica. Los actores me encantan, sobre todo Edward Norton y Michael Keaton. El rodaje en plano-secuencia espectacular. Ahora aprecio mucho mas los cortes de todas las demás peliculas y me gustan mucho menos. Me gustó tambien el contenido del guion y esa mezcla de la realidad con la ficción. Me parece tambien filosófica, y de autodescubrimiento. Para mi una de las mejores peliculas, la podré en mi lista de favoritos.

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