miércoles, 14 de enero de 2015

Fresa y chocolate

Por MissZero 

"¿Conoces a Oscar Wilde, a Guide, a Lorca...? Pues todos tenían algo en común conmigo. Pero además no solamente ellos, la lista es extensa querido, y ahí aparecen hasta los guerreros más valientes y famosos de la Historia: Alejandro Magno, Hércules, Aquiles en el compromiso de Patroclo...y dicen las malas lenguas, que hasta Hemingway."
           
Fresa y Chocolate es un canto a la amistad por encima de las convenciones. Al valor humano por encima de los ideales y al amor ajeno a los estereotipos.
David, un estudiante de sociología cubano en el apogeo de su sentimiento patrióticamente revolucionario, es abordado por Diego, un artista y marchante homosexual atraído por él. En un juego de tira y afloja entre el rechazo de David y la curiosidad que empieza a sentir por Diego, surge entre ambos una incipiente amistad. Aunque David pretende utilizar a Diego para denunciarlo y demostrar así su buen hacer por el régimen, por encima de los prejuicios se irá forjando entre ellos una relación más profunda que ayudará a ambos a comprenderse más humanamente. A la par, David se adentrará en el mundo amoroso con la vecina de Diego, comprendiendo que, por encima de clichés y estereotipos, prima el valor de las personas.
La película está rodada de forma sencilla, con la casa de Diego como escenario principal, siempre llena de obras de arte. La casa de Diego se convierte para él en un refugio donde guarecerse, donde expandir la sensibilidad y leer todo lo que no puede mostrar fuera, donde guardar las obras que en el exterior se consideran, inquisitorialmente, no aceptables o depravadas. Donde Diego puede ser él mismo, alejado del qué dirán. Algunos exteriores de la Habana, esa Habana tan cautivadora por su pasado colonial como anticuada en sus viejas aspiraciones, la ciudad de las columnas.
Prácticamente toda la película está rodada con planos medios y primeros planos, centra toda la atención en la psicología de los personajes, contraponiéndolos, pues toda la línea argumental está basada en el diálogo. Por un lado David, representante del tipo de persona que teme lo que no conoce, cuyos esquemas sobre el mundo le aportan tranquilidad y cuya noción de normalidad se enraíza en unas cerradas creencias. Frustrado en el amor precisamente por eso, por pensar que las cosas sólo ocurren de una manera concreta. Por otro, Diego, su antítesis, el personaje que no encaja con el mundo que le ha tocado vivir, que viene precisamente a romper los esquemas de David para enseñarle, en el preciso momento de su vida en el que menos parece comprender las relaciones amorosas, que hay un "ser" detrás de lo que "parece ser", que lo que a veces consideramos normal y correcto no tiene por qué serlo para todo el mundo, que en la vida no hay verdades universales ni modos de vivir más correctos que otros. Diego es la representación de aquel que no puede desarrollar sus aspiraciones como le gustaría, que necesita encontrar algo más de lo que la vida le ofrece, tanto para sí mismo como para los demás y que acabará encontrando, paradójicamente en David, al amigo que no encontraba dentro de su pequeño mundo. Una comprensión más profunda que surge desde el abismo de la diferencia.
En la iluminación prevalece la luz natural, la fotografía de interior sí emplea juegos de luces con algún carácter cromático, los movimientos de cámara son muy ligeros, algunas panorámicas siguiendo el movimiento de los personajes y muchas situaciones en las que la cámara permanece fija, haciendo el cambio de plano para enfocar al personaje que habla. La música extradiegética no acompaña a todas las escenas de la película, si no que aparece en algunos momentos para dar más intensidad emocional a la situación.



No es una película de una gran complejidad técnica, pero las interpretaciones son notables y tiene una gran narratividad, creo que es un buen ejemplo de cómo en el cine se puede hacer algo de intensidad argumental y emocional con pocos elementos, algo que para los estudiantes es adecuado si van a contar con pocos medios en sus trabajos. Además, el cine que más consumen hoy en día probablemente sea el de muchos efectos especiales, continuos movimientos de cámara que pretenden dar espectacularidad y argumentos pobres. El problema que conlleva esto respecto a esta película es que al no estar acostumbrados al cine de tanto diálogo, puede que no les resulte dinámica y les aburra, pero de todos modos no es un film especialmente espeso en cuanto argumento y duración, se trata el tema de forma sencilla y directa.

La película es un ejercicio humilde que ha logrado abordar un tema de actualidad en aquella época y en la nuestra, que plantea este problema en Cuba pero que podría plantearse en cualquier país del mundo, siendo la de este país una situación especial en la que se confrontan la lucha política de la isla por la libertad económica del mundo capitalista que la rodea, y una lucha individual de los ciudadanos por sus libertades dentro de ella.  Una paradoja entre personas que pretenden mantener vivo el espíritu de la revolución, pero que a la vez temen enfrentarse a la modernidad con una mirada nueva.
Sin embargo, lo que me interesa para los alumnos, que podrían verla a partir de los quince ó dieciséis años, edad en la que comprendan adecuadamente la realidad social de la película y el tema,  no es tanto el contexto como la situación en sí misma, situación que como digo se daba en nuestros país y se sigue dando a día de hoy aunque parezca que la homosexualidad tiene mucha más visibilidad. De hecho, esa visibilidad es patente, pero continua sin estar completamente libre de estigmas. Y esos estigmas son precisamente creados a partir de las nociones de normalidad, del lenguaje de uso común, de la diferenciación en muchos aspectos de algo que debe estar comprendido y asimilado como parte natural de la vida. A esto se une la abundancia de alumnos de algunas culturas en los centros educativos, en las cuales la homosexualidad está aún más estigmatizada. No creo que con el trabajo sobre la película se trate de imponer a los alumnos que acepten algo como bueno y punto, pero al menos que les ayude a reflexionar sobre ello.
Unido a esto, la situación psicológica de la adolescencia, de profundo cambio, de descubrimiento de la orientación sexual, de los primeros pasos en las relaciones sentimentales y por tanto, de inquietudes respecto a estos temas, la convierten en una película propicia para generar debate en clase, para que los alumnos se planteen un tipo de relaciones con mujeres y hombres basadas en un mayor nivel de comprensión, porque muchas veces las relaciones que se plantean a través del medio audiovisual, sobre todo en los programas televisivos y las películas de la industria del espectáculo son, cuanto menos, muy superficiales.
Siendo, quizá, unos fines difíciles de conseguir hasta el punto que nos gustaría, es, al menos, un primer paso. 

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