domingo, 10 de enero de 2016

Oh Brother, Where Art Thou?

Por Adrián Valle

Sinopsis- Cuenta la historia de tres convictos Ulysses Everett McGill,(George Clooney),  Pete (John Turturro) y Delmar O’Donnell (Tim Blake Nelson) que escapan de los trabajos forzados para recuperar 1.2 millones de dólares que Everett dice haber robado y enterrado justo antes de que lo encarcelaran. Tienen sólo cuatro días para encontrarlo antes de que el valle en el que está enterrado sea inundado para crear el lago Arkabutla.
En su viaje, que toma como referencia la Odisea de Homero, se cruzaran con, entre otros, un oráculo ciego, Tommy Johnson- un cantante afroamericano, “Baby face” Nelson- el famoso ladrón, unas peculiares sirenas y un vendedor de Biblias tuerto.


La película que los hermanos Coen presentan tiene bastantes puntos que destacar solamente a nivel técnico, para empezar la figura de Roger Deakins, un excelente director de fotografía británico que acompaña a la pareja en casi todas sus películas y que en los últimos años también se ha dado a conocer por su trabajo en los films de Sam Mendes. Un breve vistazo a su filmografía basta para apreciar el amplio abanico de géneros en los que ha trabajado, desarrollando en todos una labor sobresaliente.
En el campo musical, T. Boone Burnett, grabó la mayoría de los temas de la banda sonora como parte fundamental de la acción. A algunas licencias ya existentes, como un tema de Harry McClintock, por ejemplo, se le sumaron otras 14 pistas originales que se relacionaban perfectamente con todo el contexto del film, el auge de corrientes musicales como el Folk, el Góspel, el Blues o el Country.
El guion, como es costumbre, corre a cargo de ambos hermanos, aunque de cara a los créditos cada uno asuma un rol distinto. Apareció en algunas nominaciones como Guion adaptado, obviamente de la Odisea de Homero, aunque sería más justo definir que tomaron el poema clásico como una declaración de principios, y no tanto como una pretensión argumental que adaptar.
En el tema de la interpretación nos encontramos a viejos conocidos de los Coen, como a John Goodman o John Turturro, a los que se les suman nuevas incorporaciones al plantel de asiduos de los directores, principalmente George Clooney. La actuación de todos sin distinción es bastante poco contenida, podríamos decir que hasta exagerada, pero hay que destacar esto no como algo negativo, sino positivo, ya que estamos ante una producción muy cercana a la comedia, y que constantemente hace referencia a los films primitivos del cine mudo. Los personajes reflejan con su aspecto exactamente lo que son: generalmente gente con bastantes pocas luces, con algunas excepciones, como podrían ser el protagonista o el músico negro, aunque tampoco se salvan por completo.
Cuando esta película, o cualquier otra, se proyectase a los alumnos, sería deseable apuntar todo este tipo de trabajos técnicos que la conforman, y que son parte indispensable de la misma, más allá de la dirección o del actor famoso de turno.
El cine es ante todo un trabajo en equipo, y las películas de Joen y Ethan Coen son un buen ejemplo del que partir, los estudiantes deberían saber distinguir a grandes rasgos los aspectos técnicos más destacables de cada producción, para tener claro que una película no es una labor individual y que todas las partes son importantes para obtener un producto interesante.

Joel y Ethan Coen, Roger Deakins, John Turturro y T.Bone Burnett.
En la parte argumental tenemos varios asuntos de los que partir, el más claro es la referencia a la Odisea de Homero que antes se había apuntado.
Aunque al personaje de Clooney se le refiera generalmente en la película como Everett, no podemos olvidar que también se llama Ulysses, y que también él emprende un viaje de retorno a su Ítaca particular. Los componentes argumentales son, como veremos, conocidos, pero las propuestas para desarrollarlos son completamente originales.
Como complemente al visionado en clase de la película se podría mandar a los alumnos buscar información sobra la Odisea, y relacionarlo con lo que hayan observado, ya que las similitudes no son tan obvias como parece, y puede resultar divertido encontrarlas.
Everett es el paterfamilias, que cómo Odiseo, vuelve a casa ¿Qué le espera? ¿Qué encontrara? En este caso, su Penélope particular, Penny, en el film, no teje ni desteje, ha aceptado al primer pretendiente que se le ha ofrecido. En el contexto de la narración, en la Depresión americana de los años 20, es bastante razonable que una mujer presumiblemente soltera necesitase ayuda para mantener a sus seis pequeñas Telémacas. Lejos queda ya la sufrida esposa, que espera ansiosa la vuelta del marido después de veinte años.
No hay que ignorar que Odiseo estaba de vuelta sí, pero también se pasó una larga temporada viviendo en una isla con Calipso. Así pues Odiseo, entre el amor a la patria añorada que le vio nacer, a su mujer y a su hijo, también tenía algo de Peter Pan entrado en años, que prefería deambular por el Mediterráneo a volver al hogar. Pensar que Penélope seguiría aun esperando el regreso del amado marido en la Gran Depresión, pese a que aquí la separación no haya llegado a los veinte años, tiene casi más de fantasioso que las criaturas mitológicas que lo atacan en la narración original.
Nuestro Odiseo particular se encuentra en su viaje con más guiños al poema clásico que podrían debatirse en clase: aquí las mujeres del río son una especie de mezcla entre sirenas y ninfas, que con su canto hacen caer en la locura, y que también convierten aparentemente a uno de los protagonistas en sapo, no en cerdo como haría Circe.
También se puede hablar del peculiar Polifemo de la película, en este caso el cíclope es un gordo vendedor de biblias que roba a nuestros héroes, y que posteriormente aparece engrosando las filas del Ku Kux Clan. Como vemos el contexto de la película siempre está presente y sería conveniente desarrollarlo en la clase: el sur de Estados Unidos, el estado de Mississippi y el racismo como principales exponentes.


Algunos han querido ver en la película otros homenajes más rebuscados, como por ejemplo el descenso a los infiernos. En el original Odiseo recibe entre otros la visita de su madre Anticlea, en la película, Everett se refugia en un cine, y desengañado con las hembras de su familia suelta perlas como “Las mujeres son el objeto de tortura más infernal inventado por el demonio para destruir a los hombres”. En ese mismo cine también se encuentra con el personaje de Turturro, al que creían fallecido en su forma de rana, y que vuelve así al mundo de los vivos.
La relación con los relatos clásicos puede extenderse aún más,  matizando componentes de la dramaturgia griega presentes tanto en este film como en muchos otros, por ejemplo el uso de canciones para anunciar próximas peripecias, o la presencia clara de distintos tipos de personaje, el héroe, el antagonista, el tonto, o incluso el narrador, en este caso un ciego precisamente.
Igualmente, la parte relacionada con la historia musical es interesante. La película comienza con los presos picando piedra entonando el Po Lazarus de James Carter and The Prisoners, los cuales tienen poco de banda, puesto que eran presidiarios que fueron grabados en 1959 en una cárcel de Mississippi, y que gozaron de una fortuna esquiva, de forma similar a los Soggy Bottom Boys de la película.
El personaje de Tommy Johnson es interpretado por Chris Thomas King, también cantante de blues fuera de la pantalla. En el film este joven vende su alma al diablo, identificado con el policía, a cambio de saber tocar. Esta historia secundaria también tiene cosas que contar, puesto que Tommy Johnson existió de verdad, al igual que la leyenda del pacto con Satán, y alcanzó una notable fama a pesar de contar con apenas 14 canciones grabadas.
 

Tommy Johnson por Robert Crumb, y el siniestro policía con el que pacta en la película. Fuente: Pinterest.
El nacimiento del blues es un tema muy interesante para desarrollar, y arrastra consigo cuestiones importantes sobre la segregación racial en Estados Unidos que sería conveniente explicar en clase. Cómo y dónde surgió este tipo de música popular. Tanto ésta, como el resto de películas de los Coen, sirven para ilustrar ciertos aspectos característicos de la sociedad norteamericana, con un calado muy hondo en la cultura occidental del siglo XX, por ahí aparece también Baby face Nelson, compañero de correrías de, entre otros, John Dillinger, pistolero mitificado y convertido en esa especie de Robin Hood de la Depresión por un buen número de productos de Hollywood.
En el film, Everett, sentado frente a la hoguera, sentencia que “No eres hombre si no posees tierra”
Como último aspecto a tratar, esta la cultura cinematográfica subyacente de la cinta. Dejando de lado el lenguaje interpretativo y de cámara, con continuas referencias al cine mudo, el título del film es un homenaje al cine de Preston Sturges. En su obra Los viajes de Sullivan, nos encontramos con un director de cine empeñado en filmar una película realista sobre el sufrimiento y la miseria, esta película ficticia no tiene otro nombre que el de la obra de los Coen: Oh broher, where art thou. 

Fotogramas de Sullivan’s travels. Fuente.theblondeatfilm.com
Como hemos podido apreciar, los puntos posibles para desarrollar con el objetivo de enriquecer de forma transversal el visionado del film son abundantes, y queda en manos del profesor elegir en cuál de ellos centrarse y cuales dejar de lado. El arte, y el cine en concreto, puede ser algo más que entretenimiento, y películas como esta son un buen ejemplo de ello.

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