martes, 9 de febrero de 2016

El gran hotel Budapest

Por Sandra Barragán

El Gran Hotel Budapest  es una obra maestra desde el guion hasta la peluquería, pasando por la fotografía, la ambientación y el montaje. La película tiene una belleza indiscutible y como no podría ser de otra forma, viene marcada por la imponente estética de su director, Wes Anderson.  Y es que como se dice en uno de los artículos de El Mundo sobre la película  se trata de “una cuestión de estilo.” Se podría decir que esta película es más de lo mismo pero mejorado. Potenciando ese humor absurdo que le distingue, el director convierte las típicas películas de fugas en una obra absolutamente brillante. A todo esto ayudan los meticulosamente desarrollados decorados. Diseñados con una exigente gama de colores que permanecerá durante toda la película, la escenografía y las maquetas empleadas en la grabación de este film son en sí mismas piezas dignas de museo.



SINOPSIS

La historia comienza en 1985, cuando un escritor (Tom Wilkinson) nos cuenta que en su juventud se alojó en ese Gran Hotel Budapest. Luego le vemos rejuvenecer (con los rasgos de Jude Law) hasta su llegada a ese Hotel, ya en decadencia, donde conoce al propietario (F. Murray Abraham) que, en un tercer relato, le cuenta la turbulenta historia del Hotel en los años 30, cuando disfrutaba de su mayor esplendor y era visitado por señoras, con mucho dinero, en busca de las atenciones de su legendario conserje, M. Gustave (Ralph Finenes). La muerte de una de esas adineradas amantes de M. Gustave desatará la lucha por su herencia, incluyendo un valioso cuadro que le deja al conserje y que sus herederos quieren recuperar a toda costa, lo que dará lugar a todo tipo de persecuciones, a cual más divertida. Y con un final sorprendente.

APLICACIONES EN EL AULA

El Gran Hotel Budapest no es una película que llame la atención por su gran argumento, ni por sus diálogos, ni tampoco por su banda sonora (y aun así son exquisitos), es un film que destaca por su “cómo” más que por su “qué”. Es el continente el que seduce al espectador antes que el contenido y personalmente creo que esto es algo que todo el mundo es capaz de apreciar. Por eso considero la película de un gran interés didáctico, que claramente se establecería en el principio de “contemplar cine”. Valorar las cualidades artísticas de esta película en comparación con otras y ver qué aporta a quién la ve en relación con otro estilo de cine.
Un camino que se podría seguir tras el visionado del film sería el de la reflexión, generando un debate sobre qué les ha parecido esta película frente a otras. Trabajando a posteriori el " por qué" y ayudándoles a descifrar que probablemente haya sido por el tratamiento que el director otorga a la pieza. Hablar del valor añadido que tienen las cosas que se hacen con un diseño y una estética cuidados y tratar de que ellos mismos implanten esta teoría en sus trabajos.  Además un tema que sería muy a apropiado es el de las grades marcas y el trabajo que realizan para que sus productos se consuman  principalmente gracias a su estética y a lo que poseerlas supone frente a la sociedad. Esto puede llevar al profesor a hablar de los medios de comunicación y de como embellecen los elementos para que los consumidores caigamos en "sus redes".
Además con esta película se podría trabajar desde otro punto de vista con alumnos más mayores, de bachillerato o incluso de grado. En la búsqueda de un estilo propio, uno en el que se sientan cómodos y se diferencien de los demás, o no, pero basándose en un criterio estético-artístico que ellos se hayan autoimpuesto. Se trata de una búsqueda de identidad en la que se sientan a gusto. Buscaríamos de esta forma sacarlos de la zona de confort que ellos se han creado, camuflados entre la masa, y que encontraran un entorno como el del director de este film en el que distinguirse del resto. Así como Wes Anderson es minucioso en su trabajo, es paciente y no deja escapar ni un solo detalle. Se podría presentar a los alumnos un proyecto al que le dediquen horas y días buscando la perfección, su perfección.  Un trabajo que no exija una fecha de entrega que implique la entrega de algo sin finalizar. Se trataría de enseñarles cual podría ser el resultado de un trabajo realizado de ese modo, y cómo éste cambiaría en comparación con otros realizados con otras metodologías.
En el fondo, mediante una dinámica u otra, se trata de enseñar al alumno otro tipo de cine. Uno que contiene los elementos tradicionales pero trabajados dando pie a la originalidad, la unidad y por encima de todo a la estética.

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