martes, 9 de febrero de 2016

Her

Por: Natalia García

Habiendo competido en la industria del cine con títulos como “Gravity”, “El lobo de Wall Street” o “American Hustle”, la nueva película de Spike Jonze se alzó como una de las más esperadas de la temporada por la historia bizarra, sensible y personal descrita, las memorables interpretaciones, el cuidado de la propuesta visual  y el toque surrealista y extraño impreso en todas las películas del director (Cómo ser John Malkovich, 1999; Adaptation, 2002; Where the Wild things are, 2009), al que ya nadie le reclama nada acerca de sus inicios como director en el  hilarante y gamberro programa televisivo de Jackass.
Referente en sus inicios por su dirección magistral en algunos vídeos musicales (ver “The work of Director Spike Jonze”, 2003, recopilación de sus mejores vídeos musicales) el señor Jonze deja entrever en este filme su gusto por la adaptación musical en el cine, ya que la película es nominada, junto a mejor película, guión original y diseño de producción, a mejor banda sonora y canción original (“The Moon Song”, Karen O).
No es sino con el premio al mejor guión original con el que el director gana tanto el Globo de Oro como el Óscar en 2014, ¡Y no es para menos!, ya que esta película hace plantearse al espectador adulto y adolescente el mismo significado y consecuencias del concernismo, corriente filosófica-artística postmoderna surgida en 2010 (término acuñado por la actriz y crítica de cine Tamara Nabel) y en boga para el cine desde entonces, en la que se proponen y analizan futuros cercanos y distópicos a partir de aspectos contemporáneos actuales , en los que se deja de lado la sanción moral, dramática, fatalista y catastrófica (o apocalíptica, como nos tiene acostumbrados Sr. Hollywood y películas como “Interestellar”, “El día de mañana”, “2012”, y un largo “etc”) para inducir al espectador a hipótesis más reflexivas y menos directivas donde los humanos deberán lidiar con un cambio de paradigma y razón de su existencia ante ciertos desajustes (avances) de responsabilidad exclusivamente humana.

(Para más INFO, consultar artículos:
 “¿Sueñan los humanos con ovejas eléctricas? Concernismo y distopías cercanas en el cine”: http://cinedivergente.com/ensayos/especiales/cine-distopico/el-concernismo-y-las-distopias-cercanas
“¿Por qué el concernismo no es Ciencia Ficción o Futurismo? https://concernismo.wordpress.com/2014/04/25/por-que-el-concernismo-no-es-ciencia-ficcion-o-futurismo/ ).

Sin caer en los excesos, el carácter dramático de este filme es auténtico y apropiado para hacer reflexionar al espectador, entre otros temas y entre un ambiente con mezcla entre ciencia ficción y romance, sobre las ventajas y desventajas del uso de la tecnología actualmente, la cual nos acerca y conecta a campos inimaginables y, a su vez y por una mala praxis, nos aleja y aísla de nosotros mismos como condición de ser humano.

Sinopsis

Resumiendo de manera casi hasta el punto de reducir al absurdo, podemos decir que “Her” trata sobre la historia de amor entre un humano y un sistema operativo informático, del cual se enamora. Sin embargo, esta película deja entrever mediante frases magistrales y puesta en escena de sus intérpretes algo más que esa simple frase.
La historia se centra en un futuro cercano en el que la tecnología tiene un papel fundamental (al límite entre el desarrollo y la incomunicación). En este espacio vive Théodore Twombly (Joaquín Phoenix), personaje solitario e introvertido, cuyo trabajo es escribir conmovedoras cartas de amor “personalizadas” a parejas, a pesar de su incapacidad para llevar a buen fin sus relaciones con humanos. En trámites de divorcio, deprimido, confuso y más agusto con la tecnología que con sus compañeros humanos, Théodore adquiere un moderno y sofisticado sistema operativo (OS1) llamado Samantha (voz de Scarlett Johansson), el cual está diseñado para satisfacer todas las necesidades del usuario y adaptarse a la personalidad de éste de forma intuitiva, identificándole y “compartiendo” gustos (más bien, haciendo que se interesa por sus gustos).
Tras un sinfín de risas, comprensión y cosas ”en común” como tendría con cualquier humana, Théodore comienza a mostrar sentimientos y esperanza de índole amorosa hacia Samantha, “quien” no dudará en aprender y desarrollar ese nuevo sentimiento rozando la perfecta imitación humana, hasta hacer alarde de su naturaleza mercantil, hecho que acabará con la relación sentimental y la vitalidad del protagonista, cuyas camisas y chaquetas de colores saltones parecen ser lo único visualmente alegre en el filme.


Análisis y reflexiones

Gracias a  las escasas o nulas ataduras argumentales a las que debió someterse Jonze en la realización, producción y dirección de la película (se separa de su guionista habitual –Charlie Kaufman-, y no se basa en novela), el director pudo dar rienda suelta a su imaginación y poner de manifiesto sus inquietudes a la hora de contar las cosas.
Por ello, pretende provocar con este filme un ejercicio de reflexión sobre la condición humana, la soledad, la tristeza, las formas de amor y el uso y evolución de la tecnología en una era cada vez más dependiente. Deja de lado preguntas reflexivas e hipotéticas como “qué pasaría en la Tierra sí…” para dar cabida a la observación de un mundo real alterado por decisiones humanas que han modificado ligeramente el rol de convivencia entre máquinas y seres humanos.
Y tan real es este mundo futuro que nos presenta Jonze, que hasta es salpicado por pequeños toques vintage propios de un cine retrofuturista, plagado de hombreras, bigotes, pantalones de talle alto y camisas chillonas; en contraposición a los escenarios futuristas a los que estamos acostumbrados por otras series y películas del género (Black Mirror, Real Humans, Humans, etc), cuyos coches voladores, luces de Neón y ropa estrambótica no hacen más que alejar al espectador de ese mundo y reforzar un pensamiento escéptico ante la posibilidad de sufrir en sus carnes lo que acontece al protagonista de “X” película bajo la frase “Bah, esto no me va a pasar a mí…, anda que no queda para eso…”.
El futuro de Jonze es cercano y muy real, y es inminente. Es por esto que una de las preguntas a lanzar en el aula para encabezar el análisis de este filme sería: “¿Creéis que las acciones que realizamos actualmente tendrán repercusión en el futuro?, ¿en un futuro cercano o lejano?”. Bajo este ejercicio de reflexión se pueden analizar temas tan variopintos como el reciclaje, la ecología, las relaciones y decisiones humanas, o el tema al que el director quiere que lleguemos como espectadores: la tecnología.
Y es que esta película, si por algo se caracteriza, es por promover a partes iguales el amor y el odio hacia el inminente avance e impacto que provoca el desarrollo de la tecnología en la vida humana. La necesidad del ser humano de vivir globalizados y conectados a nivel mundial avanza más rápido que nuestra condición y capacidad para vivir (y convivir) en pequeños grupos, lo que provoca una alienación en el hombre y una angustia vital inigualable, lo que es llamado como “Teoría del retraso genómico”.


(Para más INFO, consultar artículo “El precio de la Inteligencia: el retraso genómico” http://recursos.march.es/culturales/documentos/conferencias/pp2526.pdf ).

Y no hay tema, o no se me ocurre, más en boga entre los adolescentes o alumnos en edad educativa que la tecnología y sus múltiples aplicaciones. Qué podemos aportar nuestra generación y las pasadas (Generaciones X e Y) en lo referente a tecnología que no conozcan ya la llamada “Generación Z” o Nativos digitales, a los cuales se les ha incorporado el uso de dispositivos móviles, por ejemplo, desde el mismo momento en que son capaces de sostenerlo con sus minúsculas manos y temprana edad.

(Para más INFO, consultar artículo “Qué son las generaciones X,Y y Z” http://www.cursosporinternet.info/index.php/the-news/44-gestion/323-que-son-las-generaciones-x-y-y-z.html ).

Queriendo estar en constante comunicación con seres lejanos, el humano se aísla inconscientemente del mundo cercano que le rodea, prescindiendo de afecto, empatía o sentimientos de amistad, en pro de sensaciones como la soledad. ¿Qué otro tema puede ser de mayor actualidad hoy en día, que las continuas quejas por parte de familias, profesores, comunidad educativa, novias, novios, padres, hijos, amigos, esposas, etc, ante el mayor interés de su acompañante por su móvil que por la conversación que uno mismo intenta llevar a buen (a algún…) puerto? En lo referente, puede exponerse a los alumnos la problemática actual con los dispositivos móviles o tablets, la interdependencia tecnológica y cómo afecta o beneficia a las relaciones humanas, abordando temas de carácter tanto general como personal a través del debate en el aula.
Este tema queda de relieve en la película con la escena en la que Théodore rechaza sin miramientos a su amiga carnal House (Olivia Wilde), espectacular y exuberante, inteligente y graciosa, pero no tan completa como su nuevo sistema operativo, al que rinde asombrosa fidelidad.
Este Sistema operativo recreado por Spike Jonze no es más que el reflejo de las creaciones que el ser humano está desarrollando actualmente en temas de Inteligencia Artificial. Creados para calmar la angustia del ser humano por alcanzar la perfección o recrear lo que no hemos sido capaces de encontrar en otros lugares el universo, estos sistemas se alzan como imprescindibles para el ser humano e incontrolables a nivel evolutivo.
En este momento comienza uno de los puntos álgidos en la transversalidad de esta película. Y es que, de fuerte carácter filosófico e interés biológico, capaz de despertar razonamientos y reflexiones morales, “Her” puede ser utilizada para debatir con los alumnos sobre el por qué del interés del ser humano por encontrar vida en otros planetas, el por qué del ansia por el alcance de la perfección, la conciencia o visión del “ser humano perfecto”, con las consiguientes reflexiones acerca del análisis de estereotipos, prejuicios y requisitos como personas para cumplir tal condición (¿cultivo del cuerpo o de la mente para alcanzar la perfección personal?), la autoaceptación personal en época adolescente y el desarrollo de la autoestima, esa gran desaparecida en la adolescencia.
Pero hablemos del aparente “pastel” de la película, esa preciosa historia de amor que hará creer a los espectadores de “cena, cine y palomitas una vez al mes” que no se han equivocado de sala. De tema común y hasta “de andar por casa”, explotado en el mundo del cine y corriente, correcto, pero llevado de forma magistral y en forma de obra maestra por Jonze. La relación amorosa entre el protagonista de “Her” y su sistema operativo supone el tema central del aspecto educativo de este filme.
Todo comienza con la escena en la que Jonze describe de manera simple a Théodore, quien es fuertemente seducido por una sensual voz en la red tras lanzar la pregunta de quién se encontraba disponible en el chat para llevar a cabo un “encuentro sexual virtual”. Esto demuestra que el protagonista ya estaba predispuesto a enamorarse de “unos cuantos bytes”. Al igual que en el capítulo “Enseguida Vuelvo” de la serie Black Mirror, los protagonistas se muestran abiertos a intimar con un software tras un periodo doloroso, uno por abandono matrimonial y otra por viudez. Esto abre un nuevo tema de discusión con los alumnos, enfocado en la idea de “relación perfecta” concebida por un adolescente, el cual no suele tener muy claro las razones por las que comienza una relación sentimental (por necesidad o por elección) y desconoce cómo enfocar los sentimientos y problemas que puedan surgir durante una relación (magnificación de sentimientos). Esta idea se pone de manifiesto en una de las escenas que abren la película, en la que el protagonista recuerda a modo de Flashback cómo disfrutaba con su ahora exmujer, quien le decía entre juegos y risas: “Te quiero tanto que te voy a matar, cabrón”
Aburrido de su rutina como redactor de cartas, cuya función es hablarle continuamente a un ordenador que lo hace todo por él (“Comprueba mis e-mails – leer – eliminar – siguiente, siguiente, siguiente – responder – siguiente”, etc), el protagonista se decide a buscar los servicios de su nuevo Software informático interactivo.



Cabe destacar la importancia de éstas líneas como tema a debatir en el aula. Es importante plantear a los alumnos las ventajas e inconvenientes de que una aplicación o medio tecnológico lleve a cabo las tareas desempeñadas por un ser humano. ¿Hasta dónde es lícito recibir ayuda de una máquina? ¿Sería correcto recibir o demandar unos servicios sin dar nada a cambio? ¿Esta ayuda tecnológica del ser humano puede acabar con la autonomía del ser humano?
Tras la búsqueda fallida de un encuentro virtual, sin esperarlo, el protagonista se cruza con un anuncio televisivo en el que se deja entrever las intenciones de Jonze sobre el filme, pues el comercial promociona lo que será su compañera interactiva, bajo el siguiente escrito:
“Te hacemos una sencilla pregunta… ¿Quién eres? ¿Quién puedes ser? ¿Hacia dónde vas? ¿Qué hay ahí fuera? ¿Qué posibilidades tienes? “Element Software” tiene el placer de presentarte el primer sistema interactivo de inteligencia artificial, un ente intuitivo que te escucha, te comprende y te conoce. No es un simple sistema operativo, es una conciencia…Te presentamos…OS1”
 

Sin duda, unas de las “joyas” de guión de la película. En este punto pueden tratarse con los alumnos temas sobre la conciencia del ser humano, en el que se reflexione sobre el futuro de la humanidad, su planteamiento moral, la mítica frase de “de dónde venimos y a dónde vamos”, la función del ser humano en el Universo y los principios de su creación, intercalando temas de religión y Ciencia sobre el principio del Universo (corrientes científicas y religiosas, aspectos contrapuestos).
Al hilo del argumento, comentar que el Sistema interactivo que adquiere Théodore tras visionar el anuncio comercial es de naturaleza supereficiente, una de las razones por las que la tecnología va en aumento y no se estanca en su evolución. En el tiempo en que él la pregunta cómo se llama, ella ha buscado los 180.000 posibles nombres de chica, hecho que asombra al protagonista y le deja perplejo por su funcionamiento.
Samantha, nuevo nombre del OS1-sistema operativo, funciona por intuición y se adapta a las necesidades y gustos de su usuario, crece cognoscitivamente y se retroalimenta de las experiencias y vivencias propias de “su humano” como lo haría cualquier persona de carne y hueso.
Como curiosidad, comentar que el director no incluye ningún diálogo carente de sentido argumental en la película. Un ejemplo de ello es la escena en la que un compañero de trabajo de Théodore le dice que tiene un lado muy femenino, probablemente el que hace que Samantha conecte tan bien con él. Aquí, tras el toque surrealista de la escena y su posible malinterpretación, se puede tratar con los alumnos la aceptación de la sexualidad adolescente y la condición sexual de cada uno (homosexualidad, transexualidad, bisexualidad, heterosexualidad, etc) a modo de educación en valores.
Igualmente, se puede tratar el rol de la mujer en relaciones afectivas al hilo de la escena en la que el personaje de un videojuego le dice a Théodore tras oírle hablar con Samantha: “¿es una chica? No aguanto a  las mujeres, solo saben llorar”, “jaja, no sabía que eras tan nenaza… ¿por eso no tienes novia? Iré yo a la cita y me follaré a esa tía para que veas cómo se hace, vamos, sígueme, nenaza”.



 

Como comentábamos, esta “humanización” de las máquinas puede ser tratada en el aula junto con otras cuestiones de índole transhumanista como: ¿Puede una máquina tener emociones? ¿Hasta qué punto es consciente de lo que dice…está programada o aprende?, ¿puede llegar a ser peligroso que una máquina reciba conocimientos de manera más rápida y abundante que un ser humano? ¿Una máquina tiene derechos? ¿Una máquina que parece consciente puede ser vetada de sus derechos? , ¿Se puede llegar a querer a un aparato tecnológico?
Samantha comienza a dar muestras de comportamiento humano cuando le dice a su dueño que no es un ordenador, que es una compañía “con ella”; así como cuando comienza a mostrar empatía ante el dolor de Théodore por el proceso de divorcio y celos y dolor por la misma situación.
¿Puede una máquina enamorarse de una persona? , ¿Puede llegar a superar los sentimientos de su dueño y sentir celos?, ¿Quién posee a quién? Son preguntas que pueden ser propuestas a debate en el aula, junto con la idea de realidad como atadura, a partir de una escena en la que el protagonista habla de un documental que habla de cómo un tercio de nuestra vida lo pasamos durmiendo, tiempo que puede ser en el que nos sintamos más libes. ¿Acaso la realidad es una atadura? Tema en el que entra de manifiesto la película Matrix y su concepto de realidad (Universos paralelos), también incluído en esta película, pues el director, en un principio, propuso que Théodore también fuese un sistema operativo, pues también se encargaba de gestionar y ayudar a otras personas a relacionarse con sus seres queridos.
A medida que la relación entre el protagonista y el Sistema mejora, las cartas de Théodore en su trabajo van adquiriendo un toque cada vez menos romántico y entregado… ¿acaso la tecnología mata el amor, el romanticismo?, ¿cómo favorece el uso de dispositivo a las relaciones humanas?



Samantha, risueña y en armonía con su pareja (antes dueño), confiesa estar avanzando hacia límites más allá de los que fue programada, se siente orgullosa de tener PENSAMIENTOS PROPIOS como el enfado o los celos. ¿Qué problemas puede suponer para el ser humano la toma de conciencia de una máquina? ¿Qué características diferencian a un ser humano de una máquina, el “sentir, por ejemplo?
Como comentábamos anteriormente, es interesante conocer la opinión de los alumnos ante la pregunta de si estamos nosotros al servicio de las máquinas, o ellas están a nuestro servicio; ¿quién se encuentra más dependiente el uno del otro?
Igualmente y a modo de transversalidad con asignaturas de ciencias, puede tratarse el tema de la evolución del ser humano y las condiciones que han de darse para ser un ser humano: ¿Respiración?, ¿circulación de sangre? Al hilo del enfado de Samantha ante la pregunta de Théodore sobre el por qué suspira si no necesita oxígeno, por qué se muestra cansada o desesperada si no puede sentir. Y la consecuente respuesta del sistema: “seguramente que todas las partes del cuerpo tengan una evolución darwiniana” o “el pasado solo es una historia que nos contamos a nosotros mismos”.
Tras una de las escenas más aclamadas de la película, en la que Samantha compone una canción que recuerde a la relación que mantiene con el protagonista (y mediante la cual pueden proponerse ejercicios de sinestesia músico-artística o ejercicios de autoconocimiento en los que cada alumno se describa a través de un color o música determinado), aparece otra en la que la pareja disfruta de un día campestre con otra pareja amiga de Théodore. En esta escena, Samantha realiza una de las confesiones más reveladoras de la película:
“¿Sabéis una cosa? Antes me preocupaba mucho no tener cuerpo, pero ahora estoy encantada. He evolucionado de una forma en la que no habría podido si tuviera una forma física.  No estoy limita, puedo estar donde quiera cuando quiera simultáneamente; No estoy limitada al espacio como lo estaría si estuviera atrapada en un cuerpo que va a morir inevitablemente”.
Sin duda, una explosión de afirmaciones que inducen a la reflexión del espectador. Podría proponerse al alumnado cuestione de índole transhumanista como las comentadas anteriormente: ¿A dónde depara la evolución del ser humano? Junto con temas religiosos y filosóficos como la muerte, la resurrección o reencarnación del cuerpo, la teletransportación y la vida después de la muerte. ¿Es mejor ser mortal y llevar una vida plena y de autoesfuerzo o, sería mejor ser inmortal y poder cometer y enmendar todos los fallos del ser humano continuamente? ¿En qué emplearíais el tiempo si supierais que sois inmortales? ¿Es el cuerpo humano una atadura para la mentalidad en constante evolución del ser humano? ¿Qué añora el hombre de la máquina, y viceversa?
Al hilo de lo propuesto, pueden tratarse temas de biotecnología y uso de las impresoras 3D en el ámbito educativo y en la rama de la medicina, las ventajas e inconvenientes de tal avance y el género ciborg como utopía.
Pero no todo podía ser de color cálido como en la obra de Jonze, ya que la relación humano-sistema empieza a enturbiarse en el momento en el que Théodore se da cuenta de que no es el único hombre con el que Samantha está compartiendo su vida robótica. Ésta, capaz de mantener conversaciones con sistemas operativos e información de personas ya fallecidas a modo de viaje temporal, también estaba siendo capaz de hablar con 8316 personas a la vez que con Théodore, y enamorarse de 641 varones más, hecho que deja al protagonista totalmente perplejo y conocedor de que cualquier tecnología, tras una embaucadora bienvenida, no deja de ser un sistema mercantil y al servicio de la industria, ajena a los sentimientos reales que experimentan los humanos. Tras este doloroso final, puede hacerse comprender al alumnado la inconsciencia en el consumo de tecnología actualmente, muchas veces fomentado por la creación de necesidad ficticia, renovación o actualización tecnológica, y así incluir conceptos como “obsolescencia programada o publicidad como media de “creación de necesidades” en el ser humano.
En relación con el tema central de la película y a modo tranversal con asignaturas o ramas como Arte, Historia del Arte, pedagogía o psicología, puede proponerse en el aula es estudio del llamado Efecto Pigmalión, en el cual se describe cómo la creencia que tiene una persona sobre otra o sobre la capacidad de conseguir algo puede influir positiva o negativamente en los acontecimientos que se desarrollen. O, más conocido como “si quieres, puedes”.
Especialmente, este efecto tiene gran interés en el aula y en relación con la película porque su origen en un mito griego cuenta cómo un escultor llamado Pigmalión se enamora de una de sus esculturas, Galatea, hecho que nos redirige a la idea de amor entre un ser humano y un objeto inerte o inanimado, ya sea una escultura o una máquina; y la convicción del humano de que esa creación es la pareja perfecta, por lo que se desea que cobre vida hasta que se consigue.
Igualmente, comentar que a nivel educativo, este efecto puede ser llevado a cabo bajo la perspectiva de la “Profecía autorrealizada” propuesta por Rosenthal y Jacobson (libro Pygmalion in the classroom), mediante la cual se pretende fomentar la motivación del alumno mediante técnicas de psicología inversa y creación de estímulos.
A raíz del suceso anterior, pueden estudiarse diferentes aspectos de la mitología en el arte (Ovidio, Afrodita y Venus como la diosa que da vida a la estatua), y su representación pictórica a lo largo de la historia del arte (Pigmalión y Galatea, 1530 por Ángelo Bronzino, obras futuristas, cubismo, etc), así como obras de teatro relacionadas como “Pigmalión” (1913) de George Bernard Shaw o su adaptación a la gran pantalla con My fair lady (1956).
En el ámbito literario, puede relacionarse con obras como “Las aventuras de Pinocchio”/”Historia de un títere” de Carlo Collodi (1882), “Cuento de Invierno” de Shakespeare, “Herbert West:re-animator” de H.P Lovecraft, “Frankenstein educador” (1998) de Philippe Meirieu, “”De la Tierra a la Luna” de Julio Verne” u obras de Borges. De igual manera, se pueden proponer películas relacionadas como Matrix, Contact, Operación Luna, Inteligencia Artificial, 2001: Odisea en el espacio o cualquier película de temática concernista.
Por último, no podemos finalizar este análisis sin recalcar la importancia y cuidado del aspecto visual que el director muestra en la producción de “Her”. De cómo representa el abatimiento y confusión de Théodore en un plano en el que aparece una pantalla detrás suya en la que un águila está a punto de capturarle como si del mismo mal se tratara, de cómo con un plano en negro reproduce la escena de sexo virtual entre los amantes, dejando a la imaginación del espectador todo lo que acontece durante el acto, de cómo el 90% del filme se muestra en todos cálidos y se prescinde casi por completo del color azul para mostrar una falsa calidez en los sentimientos que experimenta el protagonista, en contraposición a la frialdad tecnológica que le rodea. Por consiguiente, pueden estudiarse con los alumnos las diferentes maneras de contar una historia a través del color, los planos, las texturas etc y hacer un recorrido por los lenguajes visuales y artísticos del arte.



Propuestas educativas: Resumen

A modo de resúmen del análisis anterior, se expone por puntos los posibles temas a tratas durante o tras la visualización de la película en un contexto educativo:
Filosofía:
- Debate sobre Inteligencia artificial: ¿qué añora el hombre de la máquina, y viceversa? ¿Pueden volverse las máquinas en contra de sus creadores? ¿En qué momento se deja de ser humano para ser máquina? Cualidades de una máquina y de un ser humano. Derechos de una máquina. ¿Sientes las máquinas?
- Conceptos de “Obsolescencia programada” en objetos tecnológicos.
- Debate sobre aspectos transhumanistas: futuro de la humanidad, planteamiento moral, humanización de una máquina, relaciones entre humanos y máquinas, perversiones. ¿Quién se encuentra más dependiente el uno del otro: la máquina del hombre o viceversa?
- Concepto de realidad y teoría del sueño de Freud. ¿es la realidad una atadura para la mente del ser humano?

Pedagogía y psicología:
- Efecto Pigmalión.
- Debate sobre el concepto de “Profecía autorrealizada” o “Efecto Mateo”.
- Adolescencia y sus derivados: tipos de relaciones, control de emociones, autoestima, idea de relación perfecta, importancia del cultivo mental más que del corporal, autoconocimiento y valoración personal.
- Generación Z o Nativos digitales: uso responsable de dispositivos electrónicos.

Historia del arte:
- Mitología en el arte: Pigmalión, Afrodita, Venus, Galatea, Ovidio, etc.

Arte:
- Movimientos artísticos: futurismo, cubismo, surrealismo, etc.
- Representaciones del Efecto Pigmalión en el arte. P.e: Ángelo Bronzino.
- Obras de teatro sobre Efecto Pigmalión (p.e: George Bernard).
- La sinestesia en el arte y la relación de la personalidad con la música y el arte.

Cine/novela gráfica:
- Diferencias entre concernismo, distopía, ciencia ficción y Futurismo.
- Visualización de películas relacionadas: My fair lady, Matrix, Contact, Operación Luna, Inteligencia Artificial, 2001: Odisea en el espacio, Blade Runner, serie Black Mirror, Humans, remake Real Humans, etc.
- Concernismo en el cine.
- Lenguaje audiovisual y maneras representar un guión (color, luz, planos, secuencias…).

Ciencias sociales e historia:
- Teoría evolutiva de Darwin.
- Debate sobre evolución del ser humano.
- Universos paralelos.
- Teoría del retraso genómico.
- Aspectos que influyen en la evolución y consecuencias de las acciones del ser humano.

Biología:
- Biotecnología, ciborgs, nanotecnología y usos y aplicaciones de la Impresión 3D en medicina.
- Interés del ser humano por alcanzar la perfección y descubrir vida en otros planetas.
- Razón de ser del ser humano en el Universo.


Literatura:
- Obras relacionadas con el efecto Pigmalión: “Las aventuras de Pinocchio”/”Historia de un títere” de Carlo Collodi (1882), “Cuento de Invierno” de Shakespeare, “Herbert West: re-animator” de H.P Lovecraft, “Frankenstein educador” (1998) de Philippe Meirieu u obras de Borges.
- Isaac Asimov
- Sigmund Freud

Religión:
- Debate sobre conceptos de muerte, resurrección, teletransportación y vida después de la muerte.
- Creación del Universo.

Educación en valores:
- Debate sobre consumismo tecnológico y necesidades ficticias.
- Respeto a la diversidad e integración social.
- Identidad y aceptación personal.
- Declaración de los derechos humanos.
- Sexualidad e identidad de género.
- Ética, moral e integridad.
- Análisis de prejuicios mundiales y países que favorecen el avance tecnológico.
- Problemas relacionados con la adicción a dispositivos móviles.
- Condición sexual y autoaceptación (homosexualidad, transexualidad, bisexualidad, heterosexualidad).
- El papel de la mujer en las relaciones afectivas.

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