miércoles, 10 de febrero de 2016

La Isla, Michael Bay (2005).

Por Inés Trujillo Hueso

Sinopsis

La película transcurre en el año 2019. Lincoln Seis-Echo (Ewan McGregor) y Jordan Dos-Delta (Scarlett Johansson) se encuentran entre los cientos de residentes de una especie de campo de concentración, un recinto cerrado de espacios blancos, limpios y extremadamente seguros. Dentro de ese lugar cuidadosamente vigilado, su vida cotidiana, como la de los demás, está rigurosamente controlada y llena de restricciones. La única salida -y la esperanza que todos comparten- consiste en ser elegidos para ir a "La isla", el único lugar del mundo que no ha sufrido los efectos contaminantes de un desastre ecológico que, al parecer, acabó con todos los hombres, excepto los habitantes de esa zona. Lincoln sufre pesadillas inexplicables y se cuestiona las restricciones que le han impuesto a su vida, descubriendo que todo es mentira y “la isla” un engaño. Él y sus compañeros son en realidad clones producidos a partir de sujetos ricos que necesitan un trasplante de órgano, una madre de alquiler, etc; el que resulta “afortunado” no viaja a “la isla”, sino que muere en un quirófano cuando su órgano vital es extraído para el trasplante. Linoln y Jordan descubren el engaño y consiguen escapar, teniendo que encontrar a sus clones para desenmascarar la mentira que se esconde tras una organización supuestamente benefactora.






Análisis

La película nos centra la historia en un futuro no muy lejano, en la que parte de la acción transcurre en la ciudad de Los Ángeles, con un progreso tecnológico avanzado en el que todo está monitorizado. Así están controlados; podemos comprobar al seguir el día a día del protagonista en el “campo” cómo hacen un seguimiento de los clones mediante una inteligencia artificial que analiza los niveles de salud de los sujetos mediante análisis de orina e incluso análisis de las fases del sueño.



El film está plagado de referencias a otras películas, la primera con la que podríamos relacionarlo sería con Matrix (lo vemos por ejemplo con los “nacimientos” de los clones, en una membrana tipo placenta y rodeados de cables, o la escena en la que se nos muestra la sala repleta de estos huevos incubadora). Igual que la referencia a Matrix la podríamos relacionar con Blade Runner en cuanto a esa rebelión por parte de los clones ante el creador; o incluso de Gattaca con la eugenesia.


Es interesante en la trama de la película como ya desde el principio conocemos a Lincoln, el protagonista, que se muestra escéptico ante todo lo que se le muestra, se empieza a cuestionar su forma de vida, la falta de elección propia, la vestimenta, que es toda igual, sin necesidad de tener pruebas. Se podría decir que uno de los primeros momentos en los que la realidad empieza a introducirse en su vida es en el momento en el que se encuentra una polilla, a la cuál llama “bicho” (algo inexplicable pues, para los clones, no existía vida más allá de las paredes del recinto en el que viven) y que posteriormente utilizará para intentar resolver incógnitas liberando al bicho y siguiendo su recorrido; imaginamos que, para intentar averiguar de dónde venía. Aquí Lincoln se encuentra con la segunda prueba del engaño, al seguir a la polilla, acaba en el quirófano en el que se encontraba una clon embarazada que se había puesto de parto. El protagonista ve cómo los médicos después del alumbramiento suministran a la paciente un suero mortal y se llevan al bebé.

   
Es a partir de este momento cuando la película empieza a desarrollar el nudo o conflicto. Lincoln en muy poco tiempo empieza a descubrir lo que hasta ahora se les había ocultado, tras la muerte de la clon embarazada, presencia otra escena que es clave en esta película por su fuerza: un clon que también había sido seleccionado en el sorteo para ir a la isla, en medio de una operación se despierta y, asustado, huye del quirófano. La escena crea en el espectador una frustración, pues las fuerzas de seguridad lo interceptan mediante unas pistolas que lanzan unos cables con ganchos que se adhieren a la piel del clon, el cual se desploma mientras entre sollozos desesperados grita: “¡No quiero morir!, ¡quiero ir a la isla!, ¡me lo prometieron!”. Ante esto, Lincoln corre para avisar a su compañera Jordan Dos-delta pues también había sido seleccionada en el sorteo. Sin embargo, las fuerzas de seguridad detectan su presencia y van en su búsqueda.
En este momento empieza la acción en la película, Lincoln Seis-Echo le cuenta a Jordan lo que ha visto y le advierte del peligro, las fuerzas de seguridad advierten mediante las pantallas a los demás clones la amenaza, mientras los dos protagonistas intentan fugarse del campo. En esta huída, acaban en el criadero, donde ven cómo se forman los clones los cuales, conectados por una máquina y mediante unas pantallas y mensajes les lavan el cerebro creándoles una vida ficticia y el deseo y la idealización de la isla. Hasta este momento, Jordan estaba algo incrédula a lo que le decía su compañero, por lo que se puede decir que este es el momento en el que los dos ya comprenden su realidad y empiezan a colaborar para salvar sus vidas.
Casi a mitad de la película, vemos una reunión en la que se expone el agnate o “producto no humano” como lo llaman, a posibles clientes como la inversión más inteligente que podrían hacer. Se expone este servicio como un logro que la ciencia siempre ha perseguido, la vida eterna, regenerar el cuerpo humano, perfecto en todas sus facetas excepto en una, la conservación. Estos productos, les explican a los clientes, serán mantenidos y conservados en estado vegetativo, no adquirirán conciencia, ni sufrirá ni sentirá amor y odio. Es importante este punto porque si bien a lo largo de toda la película podemos intuir una manipulación absoluta de lo que se podría interpretar como los medios, o incluso yendo un paso más allá, los que “están arriba”, porque incluso aquí, vemos que los clientes (gente por supuesto de la alta élite) son engañados por esta compañía de seguros.
La película también nos brinda con algunas bromas para aligerar el peso de acción y trama dramática, los clones, que han sido “educados” de una forma en la que su desarrollo cerebral es como el de una persona de quince años, son bastante inocentes. No comprenden las bromas ni la jerga coloquial, por lo que a veces se crean situaciones cómicas ante la inocencia de los personajes. Esto se empieza a introducir una vez dados a la fuga, cuando encuentran un bar de carretera que frecuentaba un amigo de Lincoln del campo (un trabajador humano, James McCord, que sentía simpatía por Lincoln), aquí les cuenta toda la verdad, les dice lo que son, cómo les han implantado los supuestos recuerdos de una vida antes de la contaminación, etc. Concluyendo que la única razón de que existan es el nuevo sueño americano: todos quieren vivir eternamente, y hay personas con tanto dinero que son capaces de ello, aunque no sean conscientes de la forma de vida o lo que realmente son estos sujetos. Un punto importante respecto al cambio de la forma de pensar en los protagonistas se ve aquí, incrementado por un zoom de cámara a Lincoln, donde por primera vez (en lenguaje verbal, y no físico) no cede, sino que ordena (le dice a su amigo que no le está pidiendo permiso, le está pidiendo ayuda). Otro momento en el que vemos la rebelión de Lincoln es en el minuto 1:40:00, cuando están con el propietario de este (el cual pretende tenderles una trampa) y se montan en el coche. Aquí Lincoln Seis-Echo se empeña en conducir sin ni siquiera saber hacerlo (suponemos también que así lo quiere porque sospecha de las intenciones de su propietario).
‘La isla’ está plagada de detalles que le dan lustre. Uno de ellos es el juego que se establece entre la publicidad y el cine, la realidad dentro de la ficción; lo vemos, por ejemplo, en la secuencia en que Jordan contempla en una pantalla de una tienda de moda un spot de Calvin Klein (donde la protagonista es la propia Scarlett Johansson) convirtiéndose en una escena de gran trascendencia, pues a través de su propio anuncio (del anuncio de su propietaria) Jordan ve por primera vez un beso. Igual de importancia tiene la videollamada en una cabina telefónica de msn en la que hablan con el hijo de la propietaria de Jordan.



Transcurrida una hora aproximadamente de la película se hace una especie de transición de acción mediante la persecución, abundante de explosiones, movimientos de cámara y accidentes catastróficos en medio de la ciudad. Es una transición que dura bastante, y que podría reducirse pero que sin embargo y bajo mi punto de vista no está del todo mal acertado, pues la película guarda tanto momentos de acción como momentos más tranquilos, de carácter más reflexivo y de temática más transcendental. Una cualidad que hace que sea posible que llegue a todo tipo de público. Además, es una película buena para visionar en clase, pues aunque haya acción, no derrocha demasiada violencia, el lenguaje es correcto la temática comprensible y el lenguaje cinematográfico fácil de seguir. Nos introduce en una sociedad futurista pero no muy distinta a la nuestra, donde la situación capitalista cada vez va ganando más terreno, dejando a un lado lo ético y la moral (aunque en la película se nos muestra más la cara amarga de una sociedad atada por el consumo y el dinero).
“La Isla” es una película que se adapta a todo tipo de público y de distinto rango de edad, además es muy aplicable para posibles debates tras el visionado, más teniendo en cuenta los temas que aborda. El tema de la moral, el poder de los medios y la publicidad y cómo esto nos afecta, teniendo en cuenta que en la película, a pesar de ser de ciencia ficción, no se aleja tanto a la realidad en el tema del clon, es técnicamente posible hoy en día clonar un ser humano por medio de la transferencia nuclear. El alumno se podrá cuestionar la inconsciente manipulación a la que estamos sometidos y tomar conciencia del asunto. También se podría relacionar la película con el tema del tráfico de órganos o de seres humanos, que son utilizados como medios y no son considerados fines, contradiciendo la postura de Kant sobre la dignidad y el fin del hombre.
 “Lo único con lo que se puede contar es que somos capaces de lo que sea por sobrevivir, yo sólo quiero vivir, el cómo no importa” Lincoln Seis-Echo, minuto 1:46:25

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