martes, 9 de febrero de 2016

Midnight in Paris

Por Aitana Martín Vidal

Resumen

Esta película dirigida y escrita por Woody Allen, premiada al mejor guión original 2011 en los Óscar y en los Globos de Oro, narra la historia de Gil (interpretado por Owen Wilson), un guionista de Hollywood apasionado de la novela americana de grandes figuras de los años 20 como Hemingway y Fitzgerald cuya carrera aspira a imitar convirtiéndose en un escritor de renombre, abandonando así la escritura superficial y comercial que para él supone escribir guiones de comedias en Los Ángeles, a pesar de ser un trabajo bien pagado.
La película comienza con un primer acto de presentación, en el que Gil y su prometida Inés (Rachel McAdams) están de viaje en París acompañando a los padres de ella, John (Kurt Fuller) y Helen (Mimi Kennedy) por motivos de trabajo.
Estos no hacen ningún esfuerzo por ocultar su desaprobación hacia Gil, a quien como el resto de personajes entorno a la pareja ven como alguien insignificante, informal, nostálgico y poco práctico debido a su obsesión por la novela que está escribiendo más que en su lucrativa profesión como guionista. Lo mismo ocurre con Inés, quien no comparte ninguna de estas ilusiones con él.
Estar en París aviva en Gil el recuerdo romántico de sus pasadas ambiciones literarias, cuando vivía en la ciudad y su vida profesional estaba empezando, y es entonces cuando el volver a estar allí le hace pensar en esa época y en el camino que no tomó.


El segundo acto es, principalmente, el giro de la trama, cuando todo cambia de forma inesperada y una noche paseando por las calles de París, Gil viaja a los años 20 (considerados para él la Edad de Oro) justo cuando suenan las campanadas de la medianoche. Es entonces cuando se hace realidad su sueño y se encuentra con sus mentores literarios y grandes figuras del panorama artístico y cultural de la época.
Rodeado de artistas que aprecian su trabajo y de una hermosa mujer, Adrienne, musa de artistas y de la que se enamora, Gil encuentra su sitio y decide intentar vivir atrás en el tiempo como un escritor de los años 20 en París junto a sus ídolos.
Sin embargo, llega un nuevo cambio en la historia: el salto a la Belle Époque, periodo histórico preferido por Adrianne y en el que decide quedarse a pesar de su romance con Gil, quien regresa a su siglo para iniciar solo su nueva vida como escritor viviendo en París.
Didáctica:
A demás de ser una narración visual en la que se está contando una historia, esta película puede considerarse como un recurso didáctico ya que habla de hechos históricos que han sucedido y de personajes reales que vivieron en determinadas épocas, además de mostrar la realidad actual en algunos temas como la presentación a nivel “turístico” de la misma ciudad de París o la referencia que se hace sobre la crítica hacia los guiones de Hollywood.
Algunos de estos puntos pueden resultar muy interesantes como método educativo transversal en los jóvenes, ya que se tratan muchos aspectos culturales y artísticos

1. París como Ciudad

Incluso para quien nunca haya estado en París, la presentación de vistas clásicas e icónicas que Woody Allen hace de la ciudad al principio de la película hace que el espectador pueda experimentar cómo sería estar allí, visitando desde sus lugares más emblemáticos hasta paseando por sus calles, bulevares, jardines, restaurantes y cafés en diferentes momentos del día: una mañana lluviosa, un mediodía soleado, la puesta de sol o la noche con la imagen de la Torre Eiffel y sus luces.
 Algunas de estas localizaciones de la película incluyen la librería Shakespeare & Co., los jardines y el Salón de los Espejos de Versalles, los jardines de Monet en Giverny, el Museo de l’Orangerie (los cuadros de los nenúfares de Monet), el Museo Rodin, el Museo de las Artes Feriales, el mercado Paul Bert (el rastro), la calle Montagne St. Genevieve (adonde Gil va a medianoche), la plaza del jardín de Notre Dame–Juan XXIII (donde la guía del museo traduce para Gil); la plaza Dauphine, Maxim’s, el muelle de la Tournelle (los puestos de libros), el puente Alexandre III…, así como los restaurantes Le Grand Véfour, Les Lyonnais y Lapérouse.
Esta visita turística consigue captar por sí sola la atención del espectador, cuanto más en el público joven, ya que el mero hecho de viajar y conocer nuevos sitios siempre interesa, sobre todo algunas ciudades tan conocidas y simbólicas como París que suelen ser los principales destinos para los primeros viajes que se realizan en la adolescencia.


2. Historia

Los dos momentos históricos principales entorno a los que gira la película son la Belle Époque (finales del siglo XIX) y los años 20 parisinos, combinando el panorama artístico-cultural americano y francés, ya que después de la I Guerra Mundial se dio una inmigración desde Estados Unidos a las principales ciudades europeas (sobre todo a París) que supuso una interculturalidad de gran riqueza. Es por ello que a este momento se le conoce como “los felices años veinte”, cuyas algunas de sus principales características eran el liberalismo y el radicalismo.
Ambos períodos constituyen dos etapas determinantes para el Arte y la Cultura, al formarse las principales corrientes modernas artísticas y de pensamiento, como el Impresionismo, Surrealismo o Cubismo en la Pintura, o la “Generación perdida” en la Literatura.
Es por esto por tanto, que a partir de finales del siglo XIX y comienzos del XX se empiezan a construir las bases de la Modernidad que cambiarán las sociedades de las futuras décadas, por lo que constituyen una etapa muy importante que se debería saber contextualizar a nivel educativo.
Debido a ello, esta película puede ser un instrumento de gran utilidad para enseñar de una forma dinámica algunas pinceladas de este período histórico a nivel artístico y cultural.

3. Cultura

Otras dos figuras del panorama cultural que aparecen en la película, son la bailarina Josephine Baker, escandalosa y exitosa artista de color que baila un charlestón con el protagonista, y el torero español Juan Belmonte, a quien le presentan los Fitzgerald en su primer encuentro.
Ambos son más ejemplos de la gran diversidad de figuras conocidas de la época en diferentes ramas culturales e incluso de nacionalidades.


4. Arte 

Junto con la Literatura, son los grandes artistas de las dos épocas, sobre los de los años 20, los que tienen mayor protagonismo en la trama y a los que Gil va conociendo, llegando a charlar con ellos sobre Arte e intercambiando opiniones de sus visiones artísticas y obras:
El primer artista que se menciona es Monet, cuando al comienzo de la película Gil y su novia visitan el Jardín de Giverny, el cual Monet pintó en sus famosos cuadros de nenúfares que luego se verán en la exposición a la que van junto con los dos amigos de Inés.
Rodin es el segundo artista del que se habla en el tiempo actual cuando Gil aún no ha viajado al pasado, y cuya obra icónica de “El Pensador” visitan en el Museo del propio artista con una guía ( Carla Bruni ). Es a través de esta visita cuando se da pie a un debate más intimista sobre la vida de Rodin entre la propia guía y el amigo pedante de Inés, aludiendo así a cierta crítica sobre el “sabelotodismo” en el Arte.
Ya en el viaje en el tiempo a los años 20 es cuando hacen su aparición física algunas grandes figuras de la pintura:
Picasso (Cubismo), interpretado por Marcial Di Fonzo Bo, quien aparece como un pintor aún joven que acaba de llegar a París y se encuentra en casa de Gertrude Stein para pedirle opinión sobre su nuevo cuadro, un retrato de su amante, Adrienne.


Dalí (Surrealismo), interpretado por Adrien Brody, quien es caricaturizado por su obsesión con los rinocerontes y que también menciona algunos elementos característicos de sus obras como los relojes en la arena (“Persistencia en la memoria”)y los sueños, mientras mantiene una conversación distendida en un café con Gil y otros dos surrealistas de renombre,Luis Buñuel y Man Ray.
También hace su aparición el pintor modernista Henri Matisse ( Antoine Spoto), que como Picasso y otros muchos artistas, acude a la casa de Gertrude Stein para que valore sus obras.
Por otro lado, los pintores que protagonizan el viaje a la Belle Époque son los impresionistas Toulouse Lautrec (Vincent Menjou), Paul Gauguin (Olivier Rabourdin) y Edgar Degas (François Rostain), con los que Gil y Adrienne comparten una velada en el gran conocido “Moulin Rouge” y mantienen una conversación sobre la Edad de Oro en el Arte, considerando al igual que les pasa a los dos protagonistas, que la época de mayor esplendor fue otra anterior a su tiempo, en este caso, el Renacimiento.


5. Literatura

Como hemos dicho, en este período que va desde el final de la Primera Guerra Mundial hasta la Gran Depresión, surge un grupo de literatos conocido como “La Generación perdida”, cuyo nombre fue puesto por Gertrude Stein, escritora y poeta estadounidense vanguardista que aparece en la película y que ayuda a Gil y varios escritores con sus libros coleccionando sus obras. Algunos de ellos son:
F.Scott Fitzgeral (Tom Hiddelston) y su esposa Zelda Fitzgeral (Alison Pill), los cuales son los primeros en presentarse ante Gil y quienes también le van introduciendo a los demás personajes. Algunas de sus obras más conocidas son: “A este lado del paraíso”, “Hermosos y malditos”, “Suave es la noche” y “El Gran Gatsby”.


Ernest Hemingway (Corel Stoll), gran autor de la novela americana con obras tan conocidas como “El viejo y el mar”, “Fiesta”, “Adiós a las armas” o “Por quién doblan las campanas”.
Ídolo de Gil junto con Fitzgeral, entabla una relación de amistad con él y le ayuda en su carrera como escritor, presentándole a Gertrude Stein para que analice su obra y dándole consejos para que siga adelante con su sueño de ser escritor.



T.S Eliot (David Lowe), poeta británico representante del Modernismo literario, es quien recoge a Gil en su coche dada la medianoche y a quien este admira mucho. Aún con su personalidad conservadora y poco simpatizante de las fiestas, en la película se le muestra con una actitud simpática y amable. Su poema “Canción de amor J. Alfred Prufrock” es la obra más reconocida de este movimiento.

6. Cine 

Luis Buñuel, interpretado por Adrien de Van, aparece con sus otros dos amigos surrealistas Dalí y Man Ray. Fue uno de los directores más importantes del cine y algunas de sus obras más conocidas fueron “Un perro andaluz”, “La edad de oro”, “Los olvidados” y “La casa de Bernarda Alba”.
En la película, Gil le sugiere una idea para una película de gente encerrada en un salón que no puede salir de él al cineasta aragonés, este no lo entiende y se queda pensando su significado. Esta referencia se refiere a su película “El ángel exterminador”  que Buñuel hizo en1962.

7. Fotografía

Man Ray (Tom Cordier) es el famoso fotógrafo estadounidense que charla amigablemente con sus otros dos colegas surrealistas y Gil sobre ideas y conceptos en los que inspirarse para crear una obra, en este caso, la situación amorosa de Gil.
Famosos son sus rayogramas, composiciones abstractas en las que no utilizaba cámara fotográfica y la “idea” era lo que realmente importaba.

8. Música

De todos es conocido que los años 20 fueron la era del Jazz y el “charlestón”, un estilo musical animado y bailable que protagonizaba las fiestas y veladas en los cafés y salas nocturnas de la época, como se puede ver muy bien ambientado en la película.
Además de esta música, aparece una figura muy importante en el panorama musical de estos años como fue el compositor y letrista estadounidense Cole Porter (Yves Heck), uno de los referentes principales de Broadway en los años 30 con canciones tan populares como “Let´s do it, Let´s fall in love”, “Night and day”, “I´ve got you Ander my skin” y “I love Paris”, las cuales alguna de ellas se puede escuchar en las fiestas de la mano del propio Porter tocando al piano.



9. Elementos técnicos

“Medianoche en París” es una película que interrelaciona sonido, musicalidad, mímica, gesto, danza e imagen, y en la que se conjuntan todos estos elementos consiguiendo el desarrollo de una narración en la que no son necesarias demasiadas palabras escritas.
Así mismo, el guión está escrito de una manera muy hábil y aparentemente sencilla: por ejemplo, Allen no explica en ningún momento la manera en que se realizan los viajes al pasado (ningún personaje menciona nada al respecto), basta una simple secuencia muda, la de la lavandería, para explicar cómo el protagonista pasa del pasado al presente de una forma totalmente casual que se desvanece una vez que sale de él, en este caso, cuando Gil sale del bar donde estaba charlando con Hemingway.
Con la misma sencillez se enuncian los conflictos de la trama, como las primeras escenas que muestran el entusiasmo de Gil por París y su pasado como escritor joven en la ciudad, que luego se contrastan con la situación actual opuesta con su prometida y su entorno; o el momento en que vuelve de su viaje al pasado, dejándolo todo, y a continuación con un encuentro casual con la vendedora de la “tienda de recuerdos”, parece mostrar que al final su vida se encauzará como él quería.
Por último, también hay que mencionar la sencillez con la que se describe a los personajes: los comentarios despectivos de los suegros de Gil que reflejan claramente sus personalidades materialistas y tradicionales, las intervenciones pedantes de Paul ( el amigo de Inés), el entusiasmo y las ensoñaciones de Gil, la caricaturización de Dalí con los rinocerontes y un par de explicaciones pedantes, unos párrafos sobre el valor y la caza de Hemingway...., quedando así inmediatamente a la vista lo esencial y lo personalizado de cada uno de los personajes.
Esta película, por tanto, puede ser un gran ejemplo de cómo un guión bien pensado y definido y una muestra visual muy descriptiva de la trama pueden conformar una narración clara y original, sirviendo como referente de nociones cinematográficas a tener en cuenta para un discurso educativo teórico y práctico.

10. Crítica 

"Se descubrió a sí mismo como una víctima del viejo chiste de Hollywood". Con esta frase, Woody Allen describe perfectamente la situación laboral y personal de Gil, aludiendo a una crítica explícita hacia el panorama cinematográfico Hollywoodiense actual en el que prima “lo comercial” y “manufacturado” y se dejan atrás la verdadera “esencia del cine” y los sueños originales como escritor.
Esta crítica viene a decir que toda la Industria del Cine estadounidense se mueve por el dinero, es como una gran máquina expendedora que escupe el mismo tipo de películas una y otra vez sin ningún tipo de originalidad o “esencia”; esa misma que, como ejemplifica Allen con Gil, todos los escritores tienen en sus inicios y la cual se ven obligados a dejar a un lado al final, ya que no tienen “hueco” en el tumulto homogéneo cinematográfico y por tanto, no pueden vivir de ello. Así, abandonan sus sueños para ser uno más de la cadena en la que es más importante lo que se gana que lo que se hace realmente o se quiere hacer.
De este modo, Allen pretende autorreflejarse con la figura de Gil en su forma de pensar al respecto, utilizando cierto lenguaje cómico para quitarle peso e introducirlo de una manera más original y sutil.
Por tanto, este punto crítico resulta interesante de señalar a la hora de ver la película, ya que se puede extrapolar al mundo cinematográfico en general, utilizándolo como elemento analítico en las películas, y en consecuencia, desarrollar un sentido crítico más amplio que sirva de método educativo transversal.

Reflexión:

En términos más conceptuales, también se pueden extraer algunos elementos

Insatisfacción del presente

Así como Gil dice que nació tarde, al ser los felices años 20 su época perfecta para vivir, después nos damos cuenta a través de Adrienne que al igual que él, ella también desearía vivir en otra época, la Belle Époque, pues los años 20 no los encuentra ni fascinantes ni interesantes, al contrario que Gil. Esto representa una crítica irónica a la realidad, en la que cada uno ve su presente con muchas cosas negativas y desearía vivir en otra época al verla más entretenida o interesante; siendo este mismo punto lo que lo hace irónico, ya que los del pasado creerán lo mismo pero con lo que para ellos es su pasado.
Es así como nos damos cuenta que aunque a simple vista parezca que el pasado es mejor que el presente triste o aburrido, el pasado también tiene sus contras, sólo que uno no lo ve porque no vivió en ese momento y lo compara con un mundo irreal que forja su imaginación; por lo que se llega a la conclusión, como hace Gil, de que la vida siempre es insatisfactoria:
“Yo trataba de escapar de mi presente como tú del tuyo (…) Si te quedas aquí, y esto se convierte en tu presente, ya verás como pronto, empezarás a imaginar que otra época es, en realidad, tu época dorada. Eso es en realidad lo que llamamos satisfactorio, porque la vida es en sí algo insatisfactorio”.
Este giro sitúa a Gil ante su propia contradicción al tratar de convencer a Adrienne para que no se quede en la Belle Époque, dándose cuenta de lo absurda que era su nostalgia de una época que sólo conoce superficialmente.
En este sentido, este concepto está muy relacionado con la insatisfacción propia de la vida que pueden llegar a sentir muchos jóvenes, quienes en la adolescencia es muy común que tiendan a estados nostálgicos en los que cualquier momento sería mejor que el que están viviendo, por lo que el ver una representación de esta situación de una forma indirecta en una película puede ayudarles a reflexionar sobre el tema y cambiar sus puntos de vista.

Planteamiento del futuro y carrera profesional 

Cuando Gil regresa a su siglo toma por primera vez la iniciativa de una manera valiente y adulta: deja a Inés, decisión facilitada por la infidelidad de ella, y decide quedarse en la ciudad donde intentará ser escritor; seguramente admirando aún a los autores del pasado pero ya no deseando ingenuamente vivir en su época.
En cierto modo, la película podría verse así como la historia de una persona que, finalmente, acaba por tomar las riendas de su vida: hasta ese instante, Gil se había comportado como un niño soñador y pasivo, arrastrado a una vida que no le gustaba por complacer a los demás en lugar de responder a esas presiones y tratar de establecer su propio espacio de autonomía, refugiándose en un mundo nostálgico e irreal. Sin embargo, la realización de su propio sueño le hace ser consciente de la utopía de su nostalgia y toma al final de la película la decisión definitiva de seguir su camino de una forma madura sin engañarse sobre sus consecuencias.
Nos encontramos ante un concepto de gran importancia de nuevo para los jóvenes, ya que la indecisión de qué camino tomar en sus vidas, sobre todo a nivel profesional, las influencias a las que se ven sometidos…etc, es una realidad en su día a día.
Es por ello, que la ejemplificación en este sentido de experimentar esa gran inestabilidad que les afecta en sus vidas, pueda verse menguada al ver cierta motivación de que pueden ser capaces de tomar sus propias decisiones y perseguir sus sueños de una forma madura y realista a través de la figura de Gil.

Crítica del “esnobismo”

El director hace una gran crítica a la figura del “snob sabelotodo” a través de la figura de Paul, el pedante amigo de Inés, cuyo personaje sería el antagonista de Gil (inspirado en el propio Allen) al ser completamente lo contrario a él.
Este personaje se presenta como un intelectual que impone su visión de las cosas con grandes teorías, recitando de memoria todo lo que ha leído sobre algo con ademanes de superioridad y mostrando reproche y fastidio cuando alguien lo contradice, como ocurre con la guía del museo o el propio Gil.

Ante esto, Woody Allen consigue resolver una situación social que le desagrada haciendo “callar” al sabelotodo al darle la vuelta a la situación con la escena en la que se encuentran con el retrato de Adrienne pintado por Picasso en el Museo, cuya historia verdadera Gil ya conocía de antemano por su viaje al pasado la noche anterior y la cuenta delante de todos, haciendo que la historia inventada de Paul sobre el cuadro pierda su validez.

Esta problemática podemos encontrarla en cualquier ámbito hoy en día, y en gran medida en el panorama artístico, donde se puede encontrar una considerable cantidad de “grandes conocedores teóricos” cuyos conocimientos se basan más en palabras vacías que en hechos reales, llegando a vender humo en la mayoría de los casos al no tener una verdadera fundamentación teórica y/o práctica en su discurso.
De esta forma, se puede hacer ver a los chicos y chicas jóvenes esta situación para que tomen conciencia crítica al respecto y, por supuesto, para que eviten ese tipo de situación.

Empatía y sentimientos

Por último, cabe decir que “Medianoche en París” además de ser irónica y divertida logra que el espectador se entregue a sus sentimientos, ya que todas las cosas que pasan hacen que empatices con los personajes y sientas lo que ellos sienten, identificándote de una forma u otra con alguno de ellos.
La gran cantidad de sentimientos que aparecen en la película, como deseo, tristeza, nostalgia, felicidad, pasión, inspiración, infidelidad, comprensión y amor entre otros, hacen que sea difícil no experimentar alguno y que te sientas conmovido o satisfecho por lo que acabas de ver.
Para ello, Allen juega también con la fantasía colectiva de “vivir en el momento en el que se escribe la historia”, deseo bastante común en la gente que hace que la película logre captar el interés del público de una manera más profunda e íntima, al sentir el propio espectador que lo está viviendo él o ella mismo/a.

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