martes, 9 de febrero de 2016

Persépolis

Por Mari Nieves Vergara


Sinopsis

Persépolis (2007) narra la autobiografía de la iraní Marjane Satrapi. Asistimos a la su historia personal, desde su niñez hasta nuestros días, en el contexto del seno de una familia de tendencia progresista en el Teherán de la Revolución Islámica, hasta su vida durante el posterior Régimen Fundamentalista Islámico, que le llevaría a emigrar a Europa durante la adolescencia. La pequeña Marji asiste y cuenta en primera persona estos sucesos desde una perspectiva infantil, percibiéndose a lo largo del filme cómo van cambiando en ella los conceptos previamente construidos sobre los lugares comunes de la historia, la filosofía, la política, el amor o Dios, entre otros. Desubicada, a medio camino entre un lado y otro, sin terminar de sentirse parte de ningún lugar, Marjane intenta, sobre todas las cosas, no renunciar a lo que considera fundamental sobre todas las cosas: ser ella misma.

Persépolis, una película para la empatía

Comenzando por la elección del propio título en sí, el cual está pero al que no se refiere en ningún momento de la película, se podría crear un buen debate en torno al por qué del título en esta película. La existencia previa de una Persépolis ideal, la antigua capital del Imperio Persa, coincide geográfica pero no semántica ni temporalmente con lo que se nos muestra en la película: el contexto real de Marjiane. Su marcada personalidad, tan esperanzada de esa “otra cosa” que no encuentra en ninguna otra parte funciona, a mi parecer, como ese móvil anhelo del “paraíso perdido”. Persépolis representa, en este sentido, el “Gran Imperio” que ya no existe más allá de la historia.


En este sentido, vemos el valor que Marji le da desde que era pequeña, precisamente, a la historia. La historia como “una forma de memoria”, con carácter emotivo, dando importancia al acto de no olvidar que detrás de los grandes hechos se encuentran personas reales que, como ella, tienen el papel de ser su consecuencia. A su vez, el sentimiento de la existencia de un “paraíso perdido”, abarca un territorio que lleva al ámbito de lo religioso o espiritual en un sentido universal. La presencia de la religión o la filosofía en el transcurso de la película, así como los cambios que se producen en la protagonista respecto a ellos en las diferentes etapas de su vida, son muy recurrentes.
Así, se llega a una comprensión de la situación política a través de lo personal. En el prólogo del libro “Vidas imaginarias”, Marcel Schwob refiere a la importancia de las biografías no centradas en los grandes hechos, sino en los aspectos singulares de la biografía de la persona: eso es lo que sucede en Persépolis. Hoy en día ha resurgido el formato de investigación personal a través de las historias de vida, habiéndose asistido en las últimas décadas a un renovado interés por este tipo de indagación narrativo-biográfica. Los elementos del yo se formulan en las primeras etapas de la vida, por lo que el factor biográfico de esta etapa, aparentemente no ligada a nuestro yo adulto, es un elemento importante a considerar en tanto a que se trata de una etapa que marca por completo el transcurso de nuestras vidas. En este sentido, el conocimiento de ello es muy pertinente en un contexto adolescente.
A su vez, esto se une al sentimiento que crece conforme avanza la película, por parte de la Marjiane, de no pertenecer a ningún lugar tanto en el viaje de ida como el de vuelta. Ello bien podría tratarse tanto en su contexto como en el de cualquier otra cultura que se haya visto inmersa en la circunstancia de una guerra. Son recurrentes, en este sentido, las “moralejas” de su abuela: “No olvides nunca quién eres ni de donde vienes”. Con ello, a nivel de educación en valores y también histórico, filosófico y literario, encontramos el siguiente texto de la filósofa María Zambrano.
“Como yo, en exilio todos sin darse cuenta han fundado una ciudad y otra. Ninguna ciudad ha nacido como un árbol. […] Pero nosotros no pedíamos eso, pedíamos que nos dejaran dar. Porque llevábamos algo que allí, allá, donde fuera, no tenían; algo que no tienen los habitantes de ninguna ciudad, los establecidos; algo que solamente tiene el que ha sido arrancado de raíz, el errante, el que se encuentra un día sin nada bajo el cielo y sin tierra”


Así pues, la autora, a través de la novela gráfica que también ilustra ella misma y de la película de animación, de la que es codirectora, nos cuenta su historia. Al emigrar a Austria a los 14 años, para estudiar lejos de la guerra, Marji no se siente parte de aquel lugar. Pero tampoco se siente bien a la vuelta: “Era extranjera en Austria y ahora soy extranjera en mi país”. Sin embargo, tras pasar la adolescencia en un contexto europeo y sufrir un desengaño amoroso, acaba por establecerse nuevamente en Teherán, junto a los suyos y tras la guerra. En este sentido, la vuelta a su país supone un enfrentamiento con sus ideales, al estar establecido un régimen extremista. No obstante, Marji tenía “tantas ansias de libertad que olvidamos que no éramos libres”, por lo que se dedica a vivir obviando la realidad. Finalmente, tras estudiar bellas artes en Teherán y un divorcio, terminará por abandonar Irán.
El factor artístico se muestra, tanto en el caso de la película como en el de la novela gráfica, como una fantástica vía de comunicación. A través del lenguaje de las viñetas o la animación, una historia de lo más compleja y dura se vuelve de fácil comprensión y entendimiento por parte de un público como lo puede ser el adolescente. Generar una empatía hacia la protagonista, sabiendo además que se trata de una historia basada en hechos reales y contada en primera persona, facilita la empatía por parte del espectador.
La perspectiva, en este sentido, es crucial. Se trata, por supuesto, de una historia subjetiva contada por una persona concreta. Pero cada persona tiene su forma de ver y acceder a la realidad, pudiendo ser, incluso, contradictoria a la historia o a la experiencia que otros individuos hayan vivido. Diría Ortega y Gasset, durante su etapa perspectivista que “Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo”. Aquí pone, pues, de manifiesto la historia individual en relación con la realidad, pero también la concepción de multitud de perspectivas que confluyen en una totalidad compuesta de diferentes realidades. En el caso de Persépolis, el espectador asiste, pues, a la de Marjiane. Pero tiene el deber de respetar, asimismo, a toda persona y cultura que piense de forma diferente a ella. Aquí se puede referir, por ejemplo, a la denuncia que realiza la autora del relato en todo momento, poniendo de manifiesto su desacuerdo con el asunto del velo por haberse sentido forzada a llevarlo contra su voluntad en el contexto iraní desde los 10 años. Pero también afirma que es igual de represivo obligar a las mujeres a no llevarlo, en relación a la propuesta del gobierno francés de la prohibición de llevar el velo en las escuelas de Francia. De esta forma, se pone de manifiesto sobre cualquier otra cosa el respeto de la libertad individual del otro, en defensa un buen uso de los derechos humanos.


Y es que “Dios ha muerto. Dios sigue muerto. Y nosotros lo hemos matado”, diría Nietzche. Esto es, la muerte de Dios en un sentido no tanto religioso, cuando más metafórico. Dios es una constante en la vida de Marji, que de pequeña quiere ser profeta y va perdiendo cada vez más la fe en él. El espectador ve que esto lo produce, precisamente, el sentimiento de la injusticia que cada vez cala más en ella. Dios ha muerto a manos del propio hombre, de los sucesos que han tenido y tienen lugar en toda época y cultura también en un sentido universal. Del descubrimiento de que los intereses económicos y de poder puedan imponerse sobre el destino de cualquier ser humano o sociedad. Cuando el tío de la pequeña Marji es ejecutado por sus ideas: ¿En qué momento una idea prima sobre otra hasta este punto? ¿Hasta qué punto está “justificado”? ¿No es ese el transcurso y la problemática del ser humano y de la historia universal?


En relación con los contenidos y áreas transversales a tratar a raíz de su visionado en clase, se podrían trabajar, por lo tanto, los siguientes contenidos transversales en colaboración con las siguientes asignaturas y campos de conocimiento:

- Ciencias sociales, geografía e historia:
Historia y contexto de Irán: Reinado del Sha y Revolución Islámica de 1979. Guerra entre Irán e Irak. Posguerra y gobierno fundamentalista.
- Historia del arte:
Ruinas de la antigua Persépolis
Arte y literatura persa
- Religión y política:
Creencia vs Fanatismo
Respeto por otras culturas y religiones
El concepto del paraíso perdido como lugar común entre diferentes religiones.
- Filosofía:
Friedrich Nietzsche: la muerte de Dios
Ortega y Gasset: perspectivismo y raciovitalismo
María Zambrano: la historia personal y la razón poética
Albert Camus: existencialismo
- Literatura:
Por género:
o La autobiografía
o La novela gráfica
Por autores: aquellos que hayan experimentado el exilio o el factor humano aquí tratado y lo hayan reflejado en su obra
- Valores:
Respeto a la diversidad e integración social
Libertad individual e identidad personal
Declaración de los derechos humanos
Diferencias de género / feminismo
Ética, moral e integridad
- Psicología / Pedagogía:
Tránsito entre la infancia y la adolescencia, a nivel de aprendizaje y experiencia (amor, educación, familia, etc.).

También habría un contenido transversal dado dentro del propio arte, pudiendo tratarse el proceso de creación de la película en la asignatura:

- Cine y animación
- Novela gráfica y comic
- Ilustración y diseño
- Storyboard / guión gráfico

A mi parecer, Persépolis funciona como una gran película para que el alumnado adolescente se plantee los asuntos aquí expuestos. A su vez, la edad de la protagonista coincide con la de ellos, por lo que sería vinculante, también, a nivel del autoconocimiento en la compleja etapa de desarrollo en la que se encuentran. En cuanto a la historia en sí, la autora no muestra en su relato una imagen política como tal, la cual aparece en su contexto, sino la narración de su historia personal y la forma en que la circunstancia repercute en ella y en su vida, llena de interrupciones y conflictos. En mi opinión, este es un buen posicionamiento para fomentar, simultáneamente, la actitud crítica y el respeto a la diversidad en el alumnado, por un lado y, por otro, la cooperación con otras asignaturas para trabajar los contenidos propuestos y su mejor asimilación.


Referencias bibliográficas

The Comics Reporter (2009). Entrevista a Bart Beaty sobre Persépolis [Recurso web]. Consultado el 7-12-16:
http://www.comicsreporter.com/index.php/cr_holiday_interview_03/
Nietzsche, F. (2002). La gaya ciencia. Madrid: Edaf.
Ortega y Gasset, J. (2005). Meditaciones del Quijote. Madrid: Cátedra.
Satrapi, M. (2004). Persépolis I, II, III y IV. Barcelona: Norma Editorial.
Satrapi, M. (2003). “Veiled threat” [Recurso web]. En The Guardian. Consultado el 7-12-16:
http://www.theguardian.com/world/2003/dec/12/gender.uk
Schwob, M. (2009). Vidas imaginarias, Barcelona, Losada.
Zambrano, M. (1967). La tumba de Antígona. México: Siglo XXI.



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